Cierren los ojos y déjense llevar por esta dulce nana. ¡Felices sueños!
Thursday, June 24, 2010
Monday, June 21, 2010
Ni cifras ni letras, lo que importa es el sentimiento.
He pasado un fin de semana, digamos particular, que me ha permitido tener mucho tiempo para reflexionar sobre amplitud de temas. Las ideas iban y venían mientras las horas pasaban por delante, lentas, donde cada segundo significada toda una vida, en más de un sentido, incluso literal.
Sentado, a oscuras, incapaz de dormir y con la única luz de la blanca pantalla del ordenador portátil. En mi cabeza esas ideas no paraban de surgir, desaparecer y volver de nuevo como lo hacen las olas en una tempestad. Sin embargo, encontré la calma. Vi el faro que permitió al barco resguardarse de las peligrosas rocas de la costa y atracar en puerto seguro. "Superación y esfuerzo", esa era la clave.
Si, esa fue la luz. Superarse ante las adversidades, probarse a uno mismo donde tiene sus límites, esforzarse por mejorar y dar cada vez un pasito más allá. Hacer camino, hacer vida. Ambas palabras traspasaron la dimensión pensante para materializarse en mí, y así, con "superación y esfuerzo" fui capaz de dar esperanza donde había pena, alegría donde había tristeza y consuelo donde había llanto.
Sin embargo, esas palabras no llegaron de forma mágica o automática a mi mente. Algo me decía que estaban ahí por algo o por alguien. ¿Un angel, un genio, un mago, un espíritu? No lo sabía, pero tenía que intentar descubrir quien había sido. Después de un tiempo dándole vueltas, leyendo un blog lo ví claro.
No las había puesto nadie en mi cabeza. Él me había enseñado con sus pequeños pasos la importancia de esas palabras y yo poco a poco las había ido asumiendo e interiorizando. ¿No me creen? Se lo enseñaré.
Hace cinco años comenzó a escribir un blog, como ya saben, y ese inicio comenzaba así: "El viaje más largo empieza con un pequeño paso". Desde entonces, ha escrito ya 500 entradas que fueron festejadas como se merecían. Sin embargo, justo en el momento de cumplir esos mencionados cinco años, resulta que una cifra más ocupaba el protagonismo de dicho aniversario: "100x24". La demostración más clara que nunca en este tiempo ha dejado de caminar hacia adelante, pasito a pasito como nos había dicho al comienzo. Todo un ejemplo que yo, no podía dejar de aprender e intentar hacer mío.
Ha querido el destino, que tiene un humor bastante propio, que la celebración de su quinto aniversario bloguero, su cumpleaños y una situación personal mía coincidieran en el tiempo. Y su enseñanza, ha sido la válvula de salvación que he utilizado.
Desde este humilde blog, siempre he festejado a su lado los pequeños acontecimientos tanto de su Rincón como de sus cumpleaños, ahí están unos fragmentos, unas curiosas efemérides entorno a 1983 y los 26 años, su mirada especial, los tesoros que comparte y lo que a pesar del tiempo siguen siendo su personalidad.
Hoy parece que las cifras tienen especial relevancia: 5, 100x24, 27. Sin embargo, no importan tanto las cifras como los sentimientos que esconden. No voy a repetirlos, están más que claros en su blog para el que quiera verlos y como ya he escrito, incluso yo me he atrevido a escribir sobre ellos. Por eso, hoy, simplemente voy a cerrar este largo post con unos simples puntos y seguidos...
PD: Porque este camino, estimado y querido David, que hemos emprendido hace ya ocho años, quiero que siga adelante y no terminé con un punto y final. Y por supuesto, ¡Feliz Cumpleaños ! ;)
Ha querido el destino, que tiene un humor bastante propio, que la celebración de su quinto aniversario bloguero, su cumpleaños y una situación personal mía coincidieran en el tiempo. Y su enseñanza, ha sido la válvula de salvación que he utilizado.
Desde este humilde blog, siempre he festejado a su lado los pequeños acontecimientos tanto de su Rincón como de sus cumpleaños, ahí están unos fragmentos, unas curiosas efemérides entorno a 1983 y los 26 años, su mirada especial, los tesoros que comparte y lo que a pesar del tiempo siguen siendo su personalidad.
Hoy parece que las cifras tienen especial relevancia: 5, 100x24, 27. Sin embargo, no importan tanto las cifras como los sentimientos que esconden. No voy a repetirlos, están más que claros en su blog para el que quiera verlos y como ya he escrito, incluso yo me he atrevido a escribir sobre ellos. Por eso, hoy, simplemente voy a cerrar este largo post con unos simples puntos y seguidos...
PD: Porque este camino, estimado y querido David, que hemos emprendido hace ya ocho años, quiero que siga adelante y no terminé con un punto y final. Y por supuesto, ¡Feliz Cumpleaños ! ;)
Thursday, June 17, 2010
Pensar
Lentamente, como si hubiese estado ensayando este momento toda la vida, cerró una a una cada ventana, cada cortina. Despacio, con pasos cortos, como si no quisiera herir la superficie de la alfombra de vivos colores, se dirigió hacia el interruptor de la luz y dejó totalmente a oscuras la habitación.
Ya no podían verse ni las estanterías repletas de fotos, libros, discos y recuerdos de todo tipo. Las paredes blancas se tornaron negras y en el olvido cayeron los cuadros, los diplomas, las restantes fotos pinchadas en el corcho donde, como hojas de un árbol, pendían al abismo pañuelos, medallas, trozos de papel y pedazos del pasado.
Buscó a tientas la cama, se recostó muy despacio. Apoyó su cabeza sobre la suave almohada, colocó sus manos en paralelo al resto de su cuerpo y respiró muy profundo. En el bolsillo de su camisa encontró el mando de la cadena de música y apretó el botón que tenía dibujado un triángulo tumbado, con su pico señalando hacia la derecha. Dejó el mismo en su pecho, volvió a respirar y mientras las notas inundaban la oscuridad.
Pensó...
Y ustedes, ¿qué pensaron?
Ya no podían verse ni las estanterías repletas de fotos, libros, discos y recuerdos de todo tipo. Las paredes blancas se tornaron negras y en el olvido cayeron los cuadros, los diplomas, las restantes fotos pinchadas en el corcho donde, como hojas de un árbol, pendían al abismo pañuelos, medallas, trozos de papel y pedazos del pasado.
Buscó a tientas la cama, se recostó muy despacio. Apoyó su cabeza sobre la suave almohada, colocó sus manos en paralelo al resto de su cuerpo y respiró muy profundo. En el bolsillo de su camisa encontró el mando de la cadena de música y apretó el botón que tenía dibujado un triángulo tumbado, con su pico señalando hacia la derecha. Dejó el mismo en su pecho, volvió a respirar y mientras las notas inundaban la oscuridad.
Pensó...
Y ustedes, ¿qué pensaron?
Monday, June 14, 2010
Conjugar el verbo ....
Yo...
Tú...
Él...
Nosotros...
Vosotros...
Ellos...
Tú...
Él...
Nosotros...
Vosotros...
Ellos...
Sunday, June 13, 2010
No me gusta...
No me gusta sentirme así.
No me gustan los días grises y de lluvia en los cuales quedarme en casa es un suplicio porque no me aguanto.
No me gusta ir al cine y tener que ver siempre la película.
No me gusta el cielo cuando la luna está sin estrellas, y tampoco me gusta la noche sin luna.
No me gusta cenar y no tener con quien compartir el postre.
No me gusta ver como vacío la botella y no brindo con nadie.
No me gusta estar borracho y no tener a quien hacer confesiones.
No me gusta leer mil y una páginas y no poder leer ni una sola mano que cierre mis libros.
No me gusta llorar sin derramar una lágrima, y tampoco me gusta
reír y oír mi propio eco.
No me gusta el silencio que me rodea.
No me gusta estar sin mis padres.
No me gusta extrañar a mi hermana y no poder disfrutar de su alegría.
No me gusta perderme la inocencia de mi sobrino.
No me gusta que Oscar esté en Santiago.
No me gusta recordar Coruña como un Comala, porque yo no quiero volver.
No me gusta ver como nos hemos olvidado los del máster.
No me gusta ver como se aleja David, ahora que lo sentía tan cerca.
No me gusta que Madrid me oprima.
No me gusta oír una y otra vez a Sabina cantando Calle Melancolía.
No me gusta escribir borracho porque no puedo controlarme.
No me gusta esta entrada de mi blog.
No me gusta....
No me gustan los días grises y de lluvia en los cuales quedarme en casa es un suplicio porque no me aguanto.
No me gusta ir al cine y tener que ver siempre la película.
No me gusta el cielo cuando la luna está sin estrellas, y tampoco me gusta la noche sin luna.
No me gusta cenar y no tener con quien compartir el postre.
No me gusta ver como vacío la botella y no brindo con nadie.
No me gusta estar borracho y no tener a quien hacer confesiones.
No me gusta leer mil y una páginas y no poder leer ni una sola mano que cierre mis libros.
No me gusta llorar sin derramar una lágrima, y tampoco me gusta
reír y oír mi propio eco.
No me gusta el silencio que me rodea.
No me gusta estar sin mis padres.
No me gusta extrañar a mi hermana y no poder disfrutar de su alegría.
No me gusta perderme la inocencia de mi sobrino.
No me gusta que Oscar esté en Santiago.
No me gusta recordar Coruña como un Comala, porque yo no quiero volver.
No me gusta ver como nos hemos olvidado los del máster.
No me gusta ver como se aleja David, ahora que lo sentía tan cerca.
No me gusta que Madrid me oprima.
No me gusta oír una y otra vez a Sabina cantando Calle Melancolía.
No me gusta escribir borracho porque no puedo controlarme.
No me gusta esta entrada de mi blog.
No me gusta....
Saturday, June 12, 2010
Efímera o firme
Salí hoy del gimnasio después de una sesión de spinning dura pero muy reconfortante, comprendo que esta afirmación puede sorprender, pero aquellos que disfruten del ejercicio me entenderán perfectamente.
Con esa fantástica sensación en el cuerpo, después de tomarme un café y haber devorado unas cuantas páginas de mi nueva lectura, "El palacio de la luna" de Paul Auster, llegué a casa y comencé navegar por Internet releyendo viejas entradas de mis blogs y oyendo música. No es algo que haga muy a menudo, pero ocasionalmente suelo perderme volviendo a leer lo escrito por mí, sobre todo mis reflexiones, para comprobar si lo plasmado negro sobre blanco sigue estando presente en mi forma de pensar o bien, el paso del tiempo ha dejado su inevitable huella.
Estaba, como he dicho, releyendo y oyendo una fantástica pieza de Jaroussky titulada "Sovente il sole", cuando dí con la entrada titulada "A quien buen árbol se arrima...". De manera muy breve, en ella reflexionaba sobre mi concepto de amistad y la necesidad que tenemos de rodearnos de gente "que nos transmita vitalidad, ganas de vivir, sentimientos,si han leído bien, sentimientos ahora que estos parece que nadie valora correctamente, pero no solamente sentimientos, sino también valores y creencias que nos motiven a ser mejores personas." La base de esta afirmación se encuentra, a mi modesto parecer, en que como todos sabemos, el conocimiento está disperso y no centralizado en un único individuo. No podemos mejorar como personas si nos creemos seres perfectos y maravillosos que no necesitan aprender de otros. No debe suponer esto un alegato en contra de la auto-superación o la auto-motivación, cualidades fundamentales y que uno debe aprender cuanto antes. El intentar superar nuestras barreras tanto profesionales como personales por nosotros mismos es la piedra angular del éxito y una vida feliz. Pero, ello tampoco debe suponer en nosotros el fomento de un ego desmedido y descontrolado que críe sentimientos tan negativos como el orgullo agigantado, la soberbia, la pedantería, etc.
Esta reflexión mía, originó una respuesta en otro blog con el título de "La amistad ante todo... efímera" (la cual animo a que lean), donde el dueño expone sus ideas sobre la amistad. Entre todas ellas, destaco: "Sin duda no hay nada más enriquecedor que darlo todo de ti mismo sin esperar nada a cambio.." o "Cuando vas de un lado a otro y tienes que conocer mucha gente y no te da tiempo a intimar con nadie aprendes a sacarle partido a todo el mundo, a "intimar" con todo el mundo y a abrirte a todo el mundo." Para él, la bondad o generosidad en las relaciones personales deben primar por encima del tipo de relación que se establezca o pueda establecerse, básicamente puede resumirse en un "haz el bien y no mires a quién".
No voy a ser yo quien juzgue aquí, una actitud como esa, que además de compartir, me parece digna de alabanza y admiración. Pero si me gustaría remarcar algo de lo que me he dado cuenta después del tiempo que ha pasado de esas dos entradas.
Y es que quizás él tenía más razón de la que yo pensaba por aquel entonces. En su respuesta a mi entrada escribía: "La amistad es algo tan subjetivo... Para unos una amistad es una llamada de vez en cuando, para otros saber qué pasa en cada momento en la vida de sus amigos, hay quien piensa que la amistad es algo que se lleva dentro..." Y ese es el verdadero problema de la amistad, lo que cada uno espera a su vez del concepto previo que uno ha preconcebido de la amistad. Si una persona espera que le llamen y otra no ve esa importancia, tenemos un problema; si una persona muestra interés por saber de la otra, pero esta segunda es reservada, tenemos un problema; etc.
Ese concepto construido mentalmente sobre lo que significa la amistad no es algo objetivo, cada uno tiene su propia concepción y respuesta a la pregunta de qué es la amistad y, por lo tanto, actúa y espera en consecuencia de esa concepción previa. Por ello, toman más valor las palabras de Oso cuando nos dice que es mejor dar desde un principio, sin mirar a quien ni esperar nada a cambio, porque esa actitud generosa nos evita problemas mayores sobre lo que nos va a deparar una amistad. Damos, y como no esperamos nada a cambio, nuestro concepto de la amistad no se ve afectado y por lo tanto, no surgen los problemas.
Es cierto, debo hacer constancia de ello, que en ese argumento, echo en falta valores como la lealtad y el compromiso. Arturo Peréz Reverte en una entrevista respondía que la amistad es ver como tus amigos cometen actos deleznables y atroces y tú, eres incapaz después, a pesar de saber que han obrado mal, dejar de ser amigo suyo. No todos compartirán esa opinión del genial escritor cartaginés.
Por mi parte, aunque sigo considerando básicos para una amistad la lealtad y el compromiso, también es cierto que esos han sido, por otro lado, las ideas sobre el tema que nos ocupa que más problemas me han dado con mis amigos. Espero lealtad y compromiso, sin darme cuenta de que ese es MI concepto de la amistad, y no la que tienen la gente que se mueve en mi círculo más cercano. Ahora entiendo mejor que nunca, eso de no esperar nada de nadie, y dar lo mejor de uno, porque aunque no recibamos nada, como tampoco lo esperamos, por lo menos nos encontraremos muy a gusto con nosotros mismos.
De estos escritos han pasado ya casi cuatro años, los mismos que llevaba conociendo al dueño de El Rincón Barrido, lo que hace, que actualmente sean ya ocho. Mi pregunta es: ¿hemos cambiado o seguimos pensando igual? Aunque yo ya tengo mi respuesta.
Con esa fantástica sensación en el cuerpo, después de tomarme un café y haber devorado unas cuantas páginas de mi nueva lectura, "El palacio de la luna" de Paul Auster, llegué a casa y comencé navegar por Internet releyendo viejas entradas de mis blogs y oyendo música. No es algo que haga muy a menudo, pero ocasionalmente suelo perderme volviendo a leer lo escrito por mí, sobre todo mis reflexiones, para comprobar si lo plasmado negro sobre blanco sigue estando presente en mi forma de pensar o bien, el paso del tiempo ha dejado su inevitable huella.
Estaba, como he dicho, releyendo y oyendo una fantástica pieza de Jaroussky titulada "Sovente il sole", cuando dí con la entrada titulada "A quien buen árbol se arrima...". De manera muy breve, en ella reflexionaba sobre mi concepto de amistad y la necesidad que tenemos de rodearnos de gente "que nos transmita vitalidad, ganas de vivir, sentimientos,si han leído bien, sentimientos ahora que estos parece que nadie valora correctamente, pero no solamente sentimientos, sino también valores y creencias que nos motiven a ser mejores personas." La base de esta afirmación se encuentra, a mi modesto parecer, en que como todos sabemos, el conocimiento está disperso y no centralizado en un único individuo. No podemos mejorar como personas si nos creemos seres perfectos y maravillosos que no necesitan aprender de otros. No debe suponer esto un alegato en contra de la auto-superación o la auto-motivación, cualidades fundamentales y que uno debe aprender cuanto antes. El intentar superar nuestras barreras tanto profesionales como personales por nosotros mismos es la piedra angular del éxito y una vida feliz. Pero, ello tampoco debe suponer en nosotros el fomento de un ego desmedido y descontrolado que críe sentimientos tan negativos como el orgullo agigantado, la soberbia, la pedantería, etc.
Esta reflexión mía, originó una respuesta en otro blog con el título de "La amistad ante todo... efímera" (la cual animo a que lean), donde el dueño expone sus ideas sobre la amistad. Entre todas ellas, destaco: "Sin duda no hay nada más enriquecedor que darlo todo de ti mismo sin esperar nada a cambio.." o "Cuando vas de un lado a otro y tienes que conocer mucha gente y no te da tiempo a intimar con nadie aprendes a sacarle partido a todo el mundo, a "intimar" con todo el mundo y a abrirte a todo el mundo." Para él, la bondad o generosidad en las relaciones personales deben primar por encima del tipo de relación que se establezca o pueda establecerse, básicamente puede resumirse en un "haz el bien y no mires a quién".
No voy a ser yo quien juzgue aquí, una actitud como esa, que además de compartir, me parece digna de alabanza y admiración. Pero si me gustaría remarcar algo de lo que me he dado cuenta después del tiempo que ha pasado de esas dos entradas.
Y es que quizás él tenía más razón de la que yo pensaba por aquel entonces. En su respuesta a mi entrada escribía: "La amistad es algo tan subjetivo... Para unos una amistad es una llamada de vez en cuando, para otros saber qué pasa en cada momento en la vida de sus amigos, hay quien piensa que la amistad es algo que se lleva dentro..." Y ese es el verdadero problema de la amistad, lo que cada uno espera a su vez del concepto previo que uno ha preconcebido de la amistad. Si una persona espera que le llamen y otra no ve esa importancia, tenemos un problema; si una persona muestra interés por saber de la otra, pero esta segunda es reservada, tenemos un problema; etc.
Ese concepto construido mentalmente sobre lo que significa la amistad no es algo objetivo, cada uno tiene su propia concepción y respuesta a la pregunta de qué es la amistad y, por lo tanto, actúa y espera en consecuencia de esa concepción previa. Por ello, toman más valor las palabras de Oso cuando nos dice que es mejor dar desde un principio, sin mirar a quien ni esperar nada a cambio, porque esa actitud generosa nos evita problemas mayores sobre lo que nos va a deparar una amistad. Damos, y como no esperamos nada a cambio, nuestro concepto de la amistad no se ve afectado y por lo tanto, no surgen los problemas.
Es cierto, debo hacer constancia de ello, que en ese argumento, echo en falta valores como la lealtad y el compromiso. Arturo Peréz Reverte en una entrevista respondía que la amistad es ver como tus amigos cometen actos deleznables y atroces y tú, eres incapaz después, a pesar de saber que han obrado mal, dejar de ser amigo suyo. No todos compartirán esa opinión del genial escritor cartaginés.
Por mi parte, aunque sigo considerando básicos para una amistad la lealtad y el compromiso, también es cierto que esos han sido, por otro lado, las ideas sobre el tema que nos ocupa que más problemas me han dado con mis amigos. Espero lealtad y compromiso, sin darme cuenta de que ese es MI concepto de la amistad, y no la que tienen la gente que se mueve en mi círculo más cercano. Ahora entiendo mejor que nunca, eso de no esperar nada de nadie, y dar lo mejor de uno, porque aunque no recibamos nada, como tampoco lo esperamos, por lo menos nos encontraremos muy a gusto con nosotros mismos.
De estos escritos han pasado ya casi cuatro años, los mismos que llevaba conociendo al dueño de El Rincón Barrido, lo que hace, que actualmente sean ya ocho. Mi pregunta es: ¿hemos cambiado o seguimos pensando igual? Aunque yo ya tengo mi respuesta.
Wednesday, June 09, 2010
Negra Sombra
Nun tempo quedo de choiva e vento,
nun ceo gris de paisaxes verdes,
abonda unha bágoa para rebordar un mar.
Laiados sen folgos dun tremar
sen pena, dun sentir sen alma,
dun home vagando por un camiño
sen final.
Mans cravadas a sangue nunha terra,
raizames secos sen esperanza,
follas vellas levadas mais aló,
do lume quente do lar.
nun ceo gris de paisaxes verdes,
abonda unha bágoa para rebordar un mar.
Laiados sen folgos dun tremar
sen pena, dun sentir sen alma,
dun home vagando por un camiño
sen final.
Mans cravadas a sangue nunha terra,
raizames secos sen esperanza,
follas vellas levadas mais aló,
do lume quente do lar.
Tuesday, June 01, 2010
Tu peor enemigo, tú mismo
Esta entrada está inspirada gracias al increíble trabajo creativo de una persona con mucho arte y ganas de comunicar, bien sea por escrito o visualmente. No puedo más que dedicársela, agradeciendo que me haya servido su obra para escribir la historia que ahora les presento. Espero que le guste y les guste.
Paseaba despacio, ignorando el paisaje que se desplegaba a su alrededor. Con la mirada clavada en el empedrado, los verdes árboles, el fresco césped y las luces desperdigadas aquí y allá de las farolas no eran capaces de interrumpir sus pensamientos.
Había salido de casa para despejar un poco su confusa mente, pues llevaba ya varios días dando vueltas y más vueltas al mismo tema. Estaba tan obsesionado y preocupado que salió sin despedirse de su hermano, que por aquel entonces estaba contestando a unos correos en su ordenador. Pero si se aseguró de llevar consigo las llaves y su cámara fotográfica, guardada en su funda de color negro. Su intención era poder sacar unas fotos del Retiro de noche. La fotografía era una mezcla de hobby y actividad catártica que le tranquilizaba y permitía recuperar la serenidad. También ayudaba, claro está, los largos paseos para conseguir la instantánea deseada. Horas de caminatas conociendo una ciudad que para él abría paisajes desconocidos para la mayoría. Disfrutaba de Madrid, porque era capaz de verla con los ojos del que quiere conocer el auténtica alma de la capital, el deseo de captar sus rincones, tanto los habituales como aquellos únicos y especiales, que sólo se acaban por conocer después de mucho tiempo paseando por entre las venas de este cuerpo lleno de vida palpitante que es la villa.
Ese atardecer se había preparado a conciencia a pesar de las prisas con las que salió de casa. Una ropa cómoda y fresca para soportar ya el calor casi veraniego que baña la ciudad. Un pantalón hasta las rodillas, de color marrón claro y cruzado por rayas verticales y horizontales de color más oscuro; una camiseta casi del mismo color que el pantalón, con rayas rojas horizontales; unos pequeños calcetines blancos que no llegan a cubrir los tobillos y unas zapatillas sin cordones de color azul. Esta claro que no necesitaba de mucho equipaje para lanzarse a la aventura de descubrir Madrid y también, como no, su yo interno.
Seguía ensimismado en sus pensamientos cuando un pequeño ruido le llamó la atención, miró atrás y no vio nada más que el camino de árboles, farolas encendidas y sombras proyectadas de los primeros por las luces de las segundas. Sin embargo, comenzó a invadirle la sensación nada acogedora y agradable de sentirse vigilado y seguido por alguien. Intentó tranquilizarse y racionalizar la situación, se dijo que muchas veces tenemos esa misa sensación y nunca ocurre nada, pero oyó de nuevo el mismo ruido y, otra vez volvió a girar la cabeza atrás para, ya asustado, encontrarse con el mismo desolador y solitario paisaje anterior.
Comenzó a caminar un poco más deprisa, su respiración era cada vez más agitada y sus latidos comenzaban a sentirse cada vez más fuertes en su pecho, desde luego estaba asustado. Empezó a maldecir el poco provecho de las fotos que había sacado, lo inútil del paseo para haber aclarado su preocupada mente y por si todo ello no hubiese sido suficiente, ahora se encontraba con la horrible imagen de sentirse perseguido.
Cada paso que daba aumentaba su agitación y también oía más cerca y más fuertes el ruido que iba detrás de él sin dejarle un respiro. Se detuvo con toda la valentía que fue capaz de reunir y echó otra mirada a su espalda para, aterrado, volver a toparse con nada.
Sin embargo, cuando miró de nuevo al frente, la imagen que apareció delante suya le paralizó, la sorpresa se unió a la incomprensión y el miedo dejando su cuerpo totalmente helado, incapaz del más mínimo movimiento. Su cabeza no reaccionaba y no quería creerse al ser que tenía enfrente suya. Lo único que notaba eran sus fuertes latidos en su pecho, con una cadencia que se clavaba en su sien y en su oído; y su respiración entrecortada, rápida y incapaz de llenar de suficiente aire sus pulmones como para tranquilizarle.
De golpe, intenta retroceder, tropieza y se cae al suelo de espaldas, levanta las manos para intentar parar no se sabe muy bien qué de su horrible visión, mientras su cara se contrae en una mueca de sorpresa y horror.
La extraña figura le observa atentamente con un rostro frío, cruel y sin un ápice de misericordia o perdón; levanta sus manos, las une y formando lo que sería un arma de fuego con los dedos, le apunta directamente a su corazón.
Tu peor enemigo, tú mismo...
Paseaba despacio, ignorando el paisaje que se desplegaba a su alrededor. Con la mirada clavada en el empedrado, los verdes árboles, el fresco césped y las luces desperdigadas aquí y allá de las farolas no eran capaces de interrumpir sus pensamientos.
Había salido de casa para despejar un poco su confusa mente, pues llevaba ya varios días dando vueltas y más vueltas al mismo tema. Estaba tan obsesionado y preocupado que salió sin despedirse de su hermano, que por aquel entonces estaba contestando a unos correos en su ordenador. Pero si se aseguró de llevar consigo las llaves y su cámara fotográfica, guardada en su funda de color negro. Su intención era poder sacar unas fotos del Retiro de noche. La fotografía era una mezcla de hobby y actividad catártica que le tranquilizaba y permitía recuperar la serenidad. También ayudaba, claro está, los largos paseos para conseguir la instantánea deseada. Horas de caminatas conociendo una ciudad que para él abría paisajes desconocidos para la mayoría. Disfrutaba de Madrid, porque era capaz de verla con los ojos del que quiere conocer el auténtica alma de la capital, el deseo de captar sus rincones, tanto los habituales como aquellos únicos y especiales, que sólo se acaban por conocer después de mucho tiempo paseando por entre las venas de este cuerpo lleno de vida palpitante que es la villa.
Ese atardecer se había preparado a conciencia a pesar de las prisas con las que salió de casa. Una ropa cómoda y fresca para soportar ya el calor casi veraniego que baña la ciudad. Un pantalón hasta las rodillas, de color marrón claro y cruzado por rayas verticales y horizontales de color más oscuro; una camiseta casi del mismo color que el pantalón, con rayas rojas horizontales; unos pequeños calcetines blancos que no llegan a cubrir los tobillos y unas zapatillas sin cordones de color azul. Esta claro que no necesitaba de mucho equipaje para lanzarse a la aventura de descubrir Madrid y también, como no, su yo interno.
Seguía ensimismado en sus pensamientos cuando un pequeño ruido le llamó la atención, miró atrás y no vio nada más que el camino de árboles, farolas encendidas y sombras proyectadas de los primeros por las luces de las segundas. Sin embargo, comenzó a invadirle la sensación nada acogedora y agradable de sentirse vigilado y seguido por alguien. Intentó tranquilizarse y racionalizar la situación, se dijo que muchas veces tenemos esa misa sensación y nunca ocurre nada, pero oyó de nuevo el mismo ruido y, otra vez volvió a girar la cabeza atrás para, ya asustado, encontrarse con el mismo desolador y solitario paisaje anterior.
Comenzó a caminar un poco más deprisa, su respiración era cada vez más agitada y sus latidos comenzaban a sentirse cada vez más fuertes en su pecho, desde luego estaba asustado. Empezó a maldecir el poco provecho de las fotos que había sacado, lo inútil del paseo para haber aclarado su preocupada mente y por si todo ello no hubiese sido suficiente, ahora se encontraba con la horrible imagen de sentirse perseguido.
Cada paso que daba aumentaba su agitación y también oía más cerca y más fuertes el ruido que iba detrás de él sin dejarle un respiro. Se detuvo con toda la valentía que fue capaz de reunir y echó otra mirada a su espalda para, aterrado, volver a toparse con nada.
Sin embargo, cuando miró de nuevo al frente, la imagen que apareció delante suya le paralizó, la sorpresa se unió a la incomprensión y el miedo dejando su cuerpo totalmente helado, incapaz del más mínimo movimiento. Su cabeza no reaccionaba y no quería creerse al ser que tenía enfrente suya. Lo único que notaba eran sus fuertes latidos en su pecho, con una cadencia que se clavaba en su sien y en su oído; y su respiración entrecortada, rápida y incapaz de llenar de suficiente aire sus pulmones como para tranquilizarle.
De golpe, intenta retroceder, tropieza y se cae al suelo de espaldas, levanta las manos para intentar parar no se sabe muy bien qué de su horrible visión, mientras su cara se contrae en una mueca de sorpresa y horror.
La extraña figura le observa atentamente con un rostro frío, cruel y sin un ápice de misericordia o perdón; levanta sus manos, las une y formando lo que sería un arma de fuego con los dedos, le apunta directamente a su corazón.
Tu peor enemigo, tú mismo...
Monday, May 31, 2010
Cobarde, vencido y débil
Me llamas cobarde, vencido y débil
mientras clavas tus dagas negras en mí,
sin darme respiro ni consuelo.
Acusas este cuerpo de estar poseído
por la más cruel melancolía,
de ser un desperdicio ahogado
en las turbias aguas de la auto-compasión.
Fuerte en tu indiferencia, únicamente lo eres
por la ignorancia de la verdadera situación.
Este cobarde reprime mil legiones dentro de si,
para no lanzarse sobre ti,
y amarte hasta la batalla final.
Este vencido se levanta una y otra vez,
de las heridas que le hizo tu cuerpo,
y sigue caminando a pesar del sufrimiento.
Este, al que martirizas de débil,
rompe una y otra vez las paredes tu amado sexo,
las ataduras de tus brazos,
las invisibles cadenas de los besos que le apresan a ti.
Ni cobarde, ni vencido ni débil. Simplemente un alma,
errante, perdida y melancólica por seguir adelante,
Y sin embargo, tan necesitada de las flores de tu cabello,
la seda de tu piel y la luz de tus luceros,
anclado a la cordura de tu sonrisa,
drogado del placer de tu sexo,
nostalgia del sabor de tu ser.
No sigas tatuando más cicatrices en mi maltrecho cuerpo.
Porque dentro de mí se libra la contienda por seguir amándote
u olvidándote, a pesar de que ello me mate a cada intento.
Si por mi fuera, arrancaría con mis frágiles manos
la ropa que te cubre,
y comería en tus rojas fresas carnales,
la savia que alimenta mi frágil ser.
Amaría toda la seda que te viste,
para empaparme de tu fragancia,
mientras mis hombros desnudos se cubren
con los cabellos de tu sien.
Me perdería en tus escarpados pechos,
y buscaría una meta imposible con las yemas de mis dedos,
en el mapa de tu espalda.
Entraría en ti para sentirte centímetro a centímetro,
suave y húmeda,
para que sintieses piel contra piel,
mi gozo envalentonado por tenerte, poseerte,
elevarte al mundo que no quiero perder.
Cobarde, vencido, débil repites una y otra vez.
Y no te das cuenta de que ya no hay amor en mí,
porque tú me lo has quitado todo. Y aún así,
te sigo amando aunque en mi rostro,
tú únicamente veas miedo, derrota y pena.
Me engaño para seguir luchando así que,
no me llames vencido,
no sabes cuan dura es la batalla de olvidarte,
mientras mi corazón aún sabe que te sigo amando...
Sunday, May 30, 2010
Mi cromo
Cada vez que rasco y espero ansioso mi premio, sólo encuentro una y otra vez la misma respuesta:
SIGUE BUSCANDO...
Saturday, May 29, 2010
Olvidar y recordar, todo es empezar.
Recuerdas cuando querías hablar y alguien te escuchó, cuando necesitabas reír y alguien lo hizo posible. Recuerdas el día que buscabas un abrazo, una simple caricia y te fue dada sin contrapartidas, ni exigencias de devolución.
Recuerdas cuando no dejabas de correr para escapar de la soledad y encontraste un descanso, mientras mirabas a lo lejos, consciente, de que nunca llegarás a la meta. Recuerdas cuanto necesitabas gritar que estabas vivo para que alguien te oyese y solamente una persona se paro a oír tu llanto.
Si no lo recuerdas, ¡qué pronto lo has olvidado!; con que rapidez has borrado de tu memoria la atención, la risa, el abrazo y el soporte de quien nunca te dejó. Sin embargo, sé que volverás a recordar, y también que regresarás para volver a necesitar que alguien este ahí una vez más. Pero entonces seré yo quién empiece a olvidar, porque no estoy dispuesto a volver a empezar.
Recuerdas cuando no dejabas de correr para escapar de la soledad y encontraste un descanso, mientras mirabas a lo lejos, consciente, de que nunca llegarás a la meta. Recuerdas cuanto necesitabas gritar que estabas vivo para que alguien te oyese y solamente una persona se paro a oír tu llanto.
Si no lo recuerdas, ¡qué pronto lo has olvidado!; con que rapidez has borrado de tu memoria la atención, la risa, el abrazo y el soporte de quien nunca te dejó. Sin embargo, sé que volverás a recordar, y también que regresarás para volver a necesitar que alguien este ahí una vez más. Pero entonces seré yo quién empiece a olvidar, porque no estoy dispuesto a volver a empezar.
Thursday, May 27, 2010
Dime dos palabras...
No era el más alto, ni el más guapo, ni el más carismático de todos los chicos que asistían al evento, pero desde que lo vio, algo recorrió su cuerpo.Y allí estaba de pie, a unos cuantos metros de él, en ese salón decorado con muebles de Ikea de sillones de plástico amarillo y naranja, una pared con módulos blancos en los cuales hay colocados unos libros, una foto de los anfitriones y una televisión de plasma que ahora mismo está apagada, estado físico y mental que comparte con el electrodoméstico que ocupa ya, el centro de la vida de la mayoría de los mortales. Completaban la decoración del lugar unos grandes ventanales abiertos a su derecha, donde gracias a las cortinas de color blanco recogidas, podía sentir una leve y refrescante brisa que traía consigo ese olor tan característico del verano en Madrid. Desde su llegada a la capital, defiende que el verano en Madrid tiene un aroma único que aún no ha sido capaz de describir con palabras, pero que le afecta de manera muy pronunciada en su estado de ánimo. El verano es que nos amodorra, dicen sus conocidos, sin embargo, sabe perfectamente que no se trata de ese sopor del estío, sino de melancolía.
Incapaz de salir de ese trance frente a ese extraño desconocido y temiendo que descubra su fijación en él, decide acercarse a la blanca estantería, para distraerse leyendo el lomo de los libros allí colocados. Una sonrisa pícara aparece en su rostro, pues la situación le parece cómica, he aquí decenas de libros, algunos leídos, otros olvidados y esperando ser abrazados entre las manos de algún lector fiel. Su imaginación se desata pensando las situaciones que los protagonistas de los títulos que reconoce viven. Así, se ve aventurándose en la selva más tenebrosa y oscura de África, luchando contra un mal demoníaco con agua bendita y estacas de madera mientras recorre las escarpadas y bellas montañas de los Cárpatos, empuñando su espada para no morir en la justa contra el Caballero Negro delante del Rey y toda la corte. Así, entre fantasías y emociones literarias, se percata de que le gustaría que él, su chico misterioso, se decidiese por vivir las mismas aventuras y le llevase a su lado.
Hace tiempo que no participa en ninguna conversación de los tres corrillos que se han formado, estratégicamente, al lado de la mesa de cristal y aluminio llena de bebidas y comida, los sillones donde algunos están sentados y finalmente, el equipo de música donde algunos parecen discutir que canción poner después. Los anfitriones se reparten voluntariosamente entre todos ellos, intentando que la velada sea lo más grata posible para todos. Por suerte, los dueños de la casa conocen sus pequeñas manías y le dejan vagar libremente por el salón, sin molestarle.
Siguiendo el recorrido de los libros allí olvidados, un título le llama la atención, se trata de un tomo viejo, en cartoné de tapas rojas, cosido a mano sin duda y letras en color oro. No conoce al autor y cuando decide abrirlo, se percata de que a su lado acaba de colocarse él. Sus ojos negros, profundos y almendrados se clavan en el libro mientras esboza una sonrisa abierta y sincera. Los nervios recorren su cuerpo y se ve incapaz de contener su timidez, desea salir corriendo, pero no puede, algo se lo impide. Tiene su cara tan cerca que la tez morena de su piel le perturba los sentidos, ya no sólo son sus ojos, sino su nariz casi infantil y su ancho mentón le provocan sentimientos pasionales que pensaba olvidados.
Vuelve la cabeza hacia el libro y lee de nuevo el título del libro que sujeta entre sus temblorosas manos para comprobar que la vida le ha jugado una broma. Al mismo tiempo que en su mente reproduce las letras en oro de la cubierta, escucha que su desconocido dice lo mismo que está leyendo:
- Dime dos palabras....
Incapaz de salir de ese trance frente a ese extraño desconocido y temiendo que descubra su fijación en él, decide acercarse a la blanca estantería, para distraerse leyendo el lomo de los libros allí colocados. Una sonrisa pícara aparece en su rostro, pues la situación le parece cómica, he aquí decenas de libros, algunos leídos, otros olvidados y esperando ser abrazados entre las manos de algún lector fiel. Su imaginación se desata pensando las situaciones que los protagonistas de los títulos que reconoce viven. Así, se ve aventurándose en la selva más tenebrosa y oscura de África, luchando contra un mal demoníaco con agua bendita y estacas de madera mientras recorre las escarpadas y bellas montañas de los Cárpatos, empuñando su espada para no morir en la justa contra el Caballero Negro delante del Rey y toda la corte. Así, entre fantasías y emociones literarias, se percata de que le gustaría que él, su chico misterioso, se decidiese por vivir las mismas aventuras y le llevase a su lado.
Hace tiempo que no participa en ninguna conversación de los tres corrillos que se han formado, estratégicamente, al lado de la mesa de cristal y aluminio llena de bebidas y comida, los sillones donde algunos están sentados y finalmente, el equipo de música donde algunos parecen discutir que canción poner después. Los anfitriones se reparten voluntariosamente entre todos ellos, intentando que la velada sea lo más grata posible para todos. Por suerte, los dueños de la casa conocen sus pequeñas manías y le dejan vagar libremente por el salón, sin molestarle.
Siguiendo el recorrido de los libros allí olvidados, un título le llama la atención, se trata de un tomo viejo, en cartoné de tapas rojas, cosido a mano sin duda y letras en color oro. No conoce al autor y cuando decide abrirlo, se percata de que a su lado acaba de colocarse él. Sus ojos negros, profundos y almendrados se clavan en el libro mientras esboza una sonrisa abierta y sincera. Los nervios recorren su cuerpo y se ve incapaz de contener su timidez, desea salir corriendo, pero no puede, algo se lo impide. Tiene su cara tan cerca que la tez morena de su piel le perturba los sentidos, ya no sólo son sus ojos, sino su nariz casi infantil y su ancho mentón le provocan sentimientos pasionales que pensaba olvidados.
Vuelve la cabeza hacia el libro y lee de nuevo el título del libro que sujeta entre sus temblorosas manos para comprobar que la vida le ha jugado una broma. Al mismo tiempo que en su mente reproduce las letras en oro de la cubierta, escucha que su desconocido dice lo mismo que está leyendo:
- Dime dos palabras....
Sunday, May 23, 2010
Palabras y canciones
El reloj no detiene sus manecillas ante nada ni ante nadie, con su lento pero incansable tic tac nos arroja hacia adelante, querámoslo o no. Vanas son las luchas por mantenerse en arcadias pasadas, volver a Comala, "el lugar donde has sido feliz no deberías tratar de volver."
No quiero anclar mi barco en la calle melancolía, pero estoy sin rumbo, perdido. Mi rosa de los vientos no encuentra Zefiro que la anime. Soy el capitán de un barco " enloquecido, que viene de la noche y va a ninguna parte, así mis pies desciende la cuesta del olvido, fatigados de tanto andar sin encontrarte." ¿Cuánto tiempo más viviendo en la calle número 7?
Las palabras que sonaron tan ciertas, tan bellas,tan cálidas se convirtieron en puñales que hieren aquello que no puede sangrar. ¿Qué hubo de los miles de besos y caricias, de los sueños y las promesas, del tú y yo cuando significaba un nosotros? La naturaleza incluso se rebela y convierte tu aroma en el más fuerte de los recuerdos que quiero olvidar.El amor es un engaño. Siento más reales ahora, en el recuerdo, tus cabellos sobre mi mano y mi pecho; oigo ahora más fuerte que nunca, el latido de tu corazón; veo más nítidos el color de tus ojos en los cuales hallaba mi reflejo ahora ya perdido; incluso la flor de vainilla de tu cuerpo sigue volviendo loco mi labios. Soy el pobre que te sigue besando en los sueños pensando que al despertar, serán los tuyos los que me den el sabor salado de tu sexo. Sin embargo, lo peor de todo, no es amarte en recuerdos, es haberte amado y seguirte amando en la falsa realidad de las ilusiones de mi mente enloquecida. No haberte sentido nunca.
En la generosidad sin medida, hallarás la frialdad correspondida. Y las miles de copas con brindis, se llenan de mentiras que no aguantan más allá de la resaca del domingo siguiente. El líquido de esos vasos son las burbujas de la indiferencia, mezcladas con el hielo de la distancia y el alcohol de los embustes creídos. Quisiera uno, muchas veces, que las largas noches de borrachera no acabaran nunca, para poder por lo menos, seguir juntos en la falsedad de la certeza que el alcohol nos regala. ¡Qué fácil resultó romper los abrazos, escupir sobre las promesas y limpiarse las tristezas soportadas cuando encontramos lo que buscamos! La lealtad se llena de piropos hasta que podemos sustituirla por lo que realmente buscábamos. Alguien me decía que la amistad es la sala de espera, donde se construyen falsos lazos por la incertidumbre de quedarnos solos; sin embargo, una vez que la enfermera deseada nos da el diagnostico esperado y nos lleva a su camilla, ¡que les zurzan a los que nos dejaron sus hombros para llorar la espera o consolar la antigua pérdida!
Mi mapa tiene las coordenadas equivocadas, porque más que intento ir hacia delante, no consigo más que dar vueltas en círculo, volviendo siempre una y otra vez a la línea de salida. Amor y sexo, norte y sur, amistad y lealtad, este y oeste. Sin nadie que me acompañe por esos caminos.
Dicen que treinta años no son nada, es cierto, lo malo es que la nada haya sido durante treinta años. Y mientras me grita el sabio "Yo no me arropo con el pasado", yo miro hacia adelante y me encuentro desnudo y temblando de miedo, pues únicamente veo una compañía. La misma que comparten los que se han quedado tirados, abandonados y usados.
No quiero anclar mi barco en la calle melancolía, pero estoy sin rumbo, perdido. Mi rosa de los vientos no encuentra Zefiro que la anime. Soy el capitán de un barco " enloquecido, que viene de la noche y va a ninguna parte, así mis pies desciende la cuesta del olvido, fatigados de tanto andar sin encontrarte." ¿Cuánto tiempo más viviendo en la calle número 7?
Las palabras que sonaron tan ciertas, tan bellas,tan cálidas se convirtieron en puñales que hieren aquello que no puede sangrar. ¿Qué hubo de los miles de besos y caricias, de los sueños y las promesas, del tú y yo cuando significaba un nosotros? La naturaleza incluso se rebela y convierte tu aroma en el más fuerte de los recuerdos que quiero olvidar.El amor es un engaño. Siento más reales ahora, en el recuerdo, tus cabellos sobre mi mano y mi pecho; oigo ahora más fuerte que nunca, el latido de tu corazón; veo más nítidos el color de tus ojos en los cuales hallaba mi reflejo ahora ya perdido; incluso la flor de vainilla de tu cuerpo sigue volviendo loco mi labios. Soy el pobre que te sigue besando en los sueños pensando que al despertar, serán los tuyos los que me den el sabor salado de tu sexo. Sin embargo, lo peor de todo, no es amarte en recuerdos, es haberte amado y seguirte amando en la falsa realidad de las ilusiones de mi mente enloquecida. No haberte sentido nunca.
En la generosidad sin medida, hallarás la frialdad correspondida. Y las miles de copas con brindis, se llenan de mentiras que no aguantan más allá de la resaca del domingo siguiente. El líquido de esos vasos son las burbujas de la indiferencia, mezcladas con el hielo de la distancia y el alcohol de los embustes creídos. Quisiera uno, muchas veces, que las largas noches de borrachera no acabaran nunca, para poder por lo menos, seguir juntos en la falsedad de la certeza que el alcohol nos regala. ¡Qué fácil resultó romper los abrazos, escupir sobre las promesas y limpiarse las tristezas soportadas cuando encontramos lo que buscamos! La lealtad se llena de piropos hasta que podemos sustituirla por lo que realmente buscábamos. Alguien me decía que la amistad es la sala de espera, donde se construyen falsos lazos por la incertidumbre de quedarnos solos; sin embargo, una vez que la enfermera deseada nos da el diagnostico esperado y nos lleva a su camilla, ¡que les zurzan a los que nos dejaron sus hombros para llorar la espera o consolar la antigua pérdida!
Mi mapa tiene las coordenadas equivocadas, porque más que intento ir hacia delante, no consigo más que dar vueltas en círculo, volviendo siempre una y otra vez a la línea de salida. Amor y sexo, norte y sur, amistad y lealtad, este y oeste. Sin nadie que me acompañe por esos caminos.
Dicen que treinta años no son nada, es cierto, lo malo es que la nada haya sido durante treinta años. Y mientras me grita el sabio "Yo no me arropo con el pasado", yo miro hacia adelante y me encuentro desnudo y temblando de miedo, pues únicamente veo una compañía. La misma que comparten los que se han quedado tirados, abandonados y usados.
Tuesday, May 18, 2010
Brindo por vosotros genios
Aunque nos falte mucho para llegar a la cumbre de este trío, queridos Felipe y David, a la hora de brindar tampoco nos quedamos mancos :D
¡VA POR VOSOTROS GENIOS!
Libiam libiamo, ne' lieti calici, che la belleza infiora; e la fuggevol fuggevol'ora s'inebrii a voluttà. Libiam ne' dolci fremiti che suscita l'amore, poiché quell'occhio al core Onnipotente va. Libiamo, amore; amor fra i calici più caldi baci avrà.
Quiero dedicaros esta entrada como sólo vosotros dos os merecéis, con un brindis de lujo. Nada menos que Pavarotti el más grande después de Enrico Caruso, junto con Plácido Domingo el más grande ahora mismo sobre un escenario y, José Carreras, una de las voces más líricas y poéticas del bel canto.
El brindis en concreto a cargo de esas tremendas voces, es el conocido como "brindis de la Traviata", opera del genial Verdi. El libreto de Francesco Maria Piave, narra la historia de amor entre Violetta Valery y Alfredo Germont. Al comienzo de la escena I, en la fiesta que ofrece la protagonista, Alfredo descubre la belleza de Violetta y brinda por la felicidad, el amor y la belleza.
¡VA POR VOSOTROS GENIOS!
Alfredo:
Sunday, May 16, 2010
Llorar de felicidad
Hoy he llorado de alegría,
hacía tanto tiempo que no ocurría,
que las lágrimas no querían salir,
tímidas y asustadas de tal sentir.
Sin embargo, así ha sido,
sin mucho más que añadir,
simplemente hoy a la noche,
he llorado de felicidad....
GRACIAS!!!!!!!!
hacía tanto tiempo que no ocurría,
que las lágrimas no querían salir,
tímidas y asustadas de tal sentir.
Sin embargo, así ha sido,
sin mucho más que añadir,
simplemente hoy a la noche,
he llorado de felicidad....
GRACIAS!!!!!!!!
Friday, May 14, 2010
Sovente il sole
"Sovente il sole" es una exquisita aria del genial A. Vivaldi, perteneciente a una de sus serenatas más conocidas, me refiero a "Andrómeda Liberata".
Andrómeda, princesa etíope de una belleza sin igual, provoca la furia de Poseidón debido a que su madre, Casiopea, la iguala a las Nereidas. El dios del océano iracundo, decide inundar la capital del reino y acabar con todo ser humano liberando al monstruo Ceto. Cefeo, padre de Andrómeda, decide para aplacar la ira del Dios, atar a su hija desnuda y con joyas a una roca para ofrecérsela como perdón.
Perseo se enamora perdidamente de ella, justo cuando vuelve de matar a Medusa. Se acerca a los padres de Andrómeda para pedirles su mano a cambio de acabar con el monstruo. Gracias al poder petrificante de la mirada de la gorgona muerta, el héroe consigue acabar con Ceto y liberar a su amada. Sin embargo, la madre de Andrómeda, Casiopea, había prometido anteriormente su mano al príncipe Agenor.
Perseo lucha valientemente contra el príncipe y su séquito, que vencidos, abandonan el lugar. Así, Andrómeda se casa felizmente con Perseo.
La pieza que les traigo, recoge el momento en que Perseo le canta a Andrómena que la liberará de las cadenas que la mantienen prisionera y a merced de Ceto. La voz corresponde al maravilloso Philippe Jaroussky, bajo la batuta de Jean-Christophe Spinosi, fundador de L´Ensemble Matheus, un proyecto personal para dar a conocer la música barroca a través de piezas originales y con acompañamiento tanto clásico como tradicional.
Las interpretaciones del jovencísimo contratenor son impresionantes. Poseen una perfección técnica prodigiosa, pero sobre todo de una intensidad y pasión que te convierten en testigo privilegiado de un raro momento donde talento, arte y creatividad se dan prodigiosamente la mano. Tiene una voz envolvente de agudos deslumbrantes y sabe atacar las arias con una fuerza e intensidad únicas. Por eso quizá brilla especialmente cuando puede combinar la dulzura de una melodía vivaldiana de ensueño con repentinos saltos al vacío de dramática intensidad. “Andrómeda liberata”,son nueve minutos de una belleza inconmensurable (y me quedo corto). El acompañamiento del Ensemble Matheus bajo el primer violín y dirección de Jean-Christophe Spinosi es sencillamente perfecta.
Andrómeda, princesa etíope de una belleza sin igual, provoca la furia de Poseidón debido a que su madre, Casiopea, la iguala a las Nereidas. El dios del océano iracundo, decide inundar la capital del reino y acabar con todo ser humano liberando al monstruo Ceto. Cefeo, padre de Andrómeda, decide para aplacar la ira del Dios, atar a su hija desnuda y con joyas a una roca para ofrecérsela como perdón.
Perseo se enamora perdidamente de ella, justo cuando vuelve de matar a Medusa. Se acerca a los padres de Andrómeda para pedirles su mano a cambio de acabar con el monstruo. Gracias al poder petrificante de la mirada de la gorgona muerta, el héroe consigue acabar con Ceto y liberar a su amada. Sin embargo, la madre de Andrómeda, Casiopea, había prometido anteriormente su mano al príncipe Agenor.
Perseo lucha valientemente contra el príncipe y su séquito, que vencidos, abandonan el lugar. Así, Andrómeda se casa felizmente con Perseo.
La pieza que les traigo, recoge el momento en que Perseo le canta a Andrómena que la liberará de las cadenas que la mantienen prisionera y a merced de Ceto. La voz corresponde al maravilloso Philippe Jaroussky, bajo la batuta de Jean-Christophe Spinosi, fundador de L´Ensemble Matheus, un proyecto personal para dar a conocer la música barroca a través de piezas originales y con acompañamiento tanto clásico como tradicional.
Las interpretaciones del jovencísimo contratenor son impresionantes. Poseen una perfección técnica prodigiosa, pero sobre todo de una intensidad y pasión que te convierten en testigo privilegiado de un raro momento donde talento, arte y creatividad se dan prodigiosamente la mano. Tiene una voz envolvente de agudos deslumbrantes y sabe atacar las arias con una fuerza e intensidad únicas. Por eso quizá brilla especialmente cuando puede combinar la dulzura de una melodía vivaldiana de ensueño con repentinos saltos al vacío de dramática intensidad. “Andrómeda liberata”,son nueve minutos de una belleza inconmensurable (y me quedo corto). El acompañamiento del Ensemble Matheus bajo el primer violín y dirección de Jean-Christophe Spinosi es sencillamente perfecta.
Monday, May 10, 2010
Los chicos de la historia (The history boys)
La educación, con mayúsculas, ¿forma personas o transmite conocimientos? Ese es el gran interrogante que siempre me plantea la sugerente "The History Boys" de Alan Bennett. Me ocurrió cuando visioné la película, y me ocurre ahora, horas después de haber disfrutado, muy bien acompañado eso si, de su representación en los Teatros del Canal de la mano del gran Jose María Pou y un elenco de jóvenes actores, todos ellos fantásticos.
¿Ustedes qué opinan?
Tuesday, May 04, 2010
Friendly Management for CEO and other staff people
En la amistad y en la alta dirección, uno debe rodearse de personas que le complementen, apoyen, critiquen. Tan peligroso es un amigo adulador como un equipo pelota. Así que, al igual que uno intenta mantener cerca a los buenos amigos, tampoco debemos olvidarnos de aquellas personas que han hecho de nuestro trabajo, una parte importante de nuestra felicidad.
Thursday, April 29, 2010
Lamento della Ninfa
No es el primer madrigal de Monteverdi que traigo a estos post it, ni será el último. Sin embargo, hoy es una entrada especial porque podemos disfrutar de una de las versiones más sublimes, perfectas casi divinas que se pueden hacer de esta pieza. El mérito recae en Jordi Savall y su mujer Monserrat Figuerras, cuya dedicación y pasión por la música antigua, sobre todo del barroco y el renacimiento, hacen que nos deleiten hasta límites impensables.Fruto de ese esfuerzo es el proyecto La Capella Reial de Catalunya, actualmente una de las ideas más grandes y merecedoras de atención del mundo, por su altísima calidad musical. Es un placer para el oído escuchar los instrumentos originales de la época y sobre todo, el talento vocal de Monserrat Figuerras, soprano que se encuentra entre las grandes del bel canto.
La pieza que les traigo hoy, el "Lamento della Ninfa", perteneciente al libro octavo de madrigales, titulado "Madrigali guerrieri, et amorosi con alcuni opuscoli in genere rappresentativo, che saranno per brevi episodi fra i canti senza gesto"; de Monteverdi con libreto del gran Ottavio Rinuccini, autor de otro madrigal que ya hemos oído aquí, "Zefiro torna".
Se narra la triste historia de desamor y abandono, donde un coro de voces se apiada del tremendo dolor que sufre la Ninfa por el desamor que sufre. En la interpretación se alcanzan cotas de lirismo y patetismo tan increíbles que uno no puede dejar de sentir en su cuerpo, esa tristeza y melancolía. Sin embargo, que ello no sea motivo para disfrutar con todos los sentidos, de lo que considero, una auténtica joya musical. Espero de corazón que la disfruten tanto como yo.
PD: Olviden el vídeo, porque son imágenes que no se corresponden con la obra, disfruten la pieza simplemente.
La pieza que les traigo hoy, el "Lamento della Ninfa", perteneciente al libro octavo de madrigales, titulado "Madrigali guerrieri, et amorosi con alcuni opuscoli in genere rappresentativo, che saranno per brevi episodi fra i canti senza gesto"; de Monteverdi con libreto del gran Ottavio Rinuccini, autor de otro madrigal que ya hemos oído aquí, "Zefiro torna".
Se narra la triste historia de desamor y abandono, donde un coro de voces se apiada del tremendo dolor que sufre la Ninfa por el desamor que sufre. En la interpretación se alcanzan cotas de lirismo y patetismo tan increíbles que uno no puede dejar de sentir en su cuerpo, esa tristeza y melancolía. Sin embargo, que ello no sea motivo para disfrutar con todos los sentidos, de lo que considero, una auténtica joya musical. Espero de corazón que la disfruten tanto como yo.
PD: Olviden el vídeo, porque son imágenes que no se corresponden con la obra, disfruten la pieza simplemente.
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Wednesday, April 28, 2010
Perlas Barridas II
"Un caballero no habla de sus derrotas y mucho menos de sus victorias." Oso dixit.
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perlas barridas
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