Tuesday, May 04, 2010

Friendly Management for CEO and other staff people

En la amistad y en la alta dirección, uno debe rodearse de personas que le complementen, apoyen, critiquen. Tan peligroso es un amigo adulador como un equipo pelota. Así que, al igual que uno intenta mantener cerca a los buenos amigos, tampoco debemos olvidarnos de aquellas personas que han hecho de nuestro trabajo, una parte importante de nuestra felicidad.

3 comments:

Oso said...

Estoy de acuerdo contigo. Algunos lo llamarían egoísmo, sin embargo, lo hacemos a diario involuntariamente: alejamos de nosotros aquello que no nos aporta nada y atesoramos lo que nos llena como personas y/o profesionales.

Si hemos de llevar equipaje con nosotros que al menos sea de utilidad.

Un abrazo.

Feliun said...

Absolutamente de acuerdo. Así como se aprende más de una derrota que de una victoria, una crítica te ayuda a mejorar mucho más que un halago (aunque éste, por supuesto, sea necesario para sentirnos reconocidos).

Alberto said...

Oso: Efectivamente, se trata de un egoísmo bien entendido. De hecho, te invito a que mires la diferencia entre egoísmo y egotismo en la RAE y reflexiones sobre sus matices y diferencias. Yo lo haré en breve en una entrada.

Feliun: Efectivamente, la derrota es el fracaso sin aprendizaje. Un fracaso no es sinónimo de derrota, sino de oportunidad para aprender de lo fallido. Y en ese terreno, es vital asumir nuestros errores y escuchar las críticas con una mente abierta.

Un saludo desde Madrid a ambos, y muchas gracias por vuestras pequeños post it.

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