Wednesday, December 13, 2006

A quién buen árbol se arrima….

No sé si alguna vez les han dicho que no todas las personas son trigo limpio. Lamentablemente eso es cierto, porque por mucho que uno quiera ponerse la venda de la bondad absoluta, mas bien ingenuidad extrema, y ver a todas las personas que nos rodean como excelentes seres humanos llenos de virtud y dignidad, la realidad es muy diferente. Si amigos, no todas esos seres que nos circundan tienen cosas buenas.
Por eso les recomiendo, si es que me permiten tan osadía, que sean tremendamente egoístas a la hora de rodearse de personas. Y aunque miles de veces hayan oído que no es bueno pedir nada a cambio, que hay que dar para recibir o que la amistad se basa en algo más que una relación de toma y daca; eso es falso. Uno tiene que conseguir, por salud y bienestar propio, de gente que le aporte algo nuevo y valioso, de personas de las cuales, aunque no aprendamos siempre, nos enseñen cosas antes desconocidas y nos descubran aquello que antes no sabíamos.
Pero no sólo en el terreno más meramente intelectual, como quizás se puede entender la lista anterior. Es necesario rodearse de gente que nos transmita vitalidad, ganas de vivir, sentimientos, si han leído bien, sentimientos ahora que estos parece que nadie valora correctamente, pero no solamente sentimientos, sino también valores y creencias que nos motiven a ser mejores personas. Más de uno, bueno, principalmente uno me dirá que eso debe buscarlo la persona de manera personal, sin necesitar de nadie más, y aunque es cierto, ¿no es una pretensión de soberbia y falta de modestia decir que no necesitamos de nadie para que nos enseñe cosas nuevas, nos motive?
Si amigos, rodéense de ese tipo de personitas que les hacen sentir bien, no se preocupen por ser egoístas. De esa gente que disfruta con su compañía, que mantienen una charla amena, que les oyen, que aunque parezca mentira sin saber muy bien por qué siguen ahí año tras año a pesar de los altibajos.
Mi filosofía siempre ha sido rodearme de los mejores o de aquellos a los que creo mejor que yo. Puedo decir bien alto que todas las personas que de verdad me importan y rodean tienen muchísimas más virtudes y bondades que yo, que de ellas aprendo cosas que por mí sólo jamás conseguiría alcanzar y que me motivan a ser mejor cada día porque ellos lo son también. Por eso a todos ellos, los pocos, los elegidos y elegidas, gracias por todo lo que me enseñan.

4 comments:

Rocío said...

Aysss! estoy segura de que ellos también se sienten enormemente orgullosos de contar contigo :)
Besitos turista!

Oso said...

La amistad es algo tan subjetivo... Para unos una amistad es una llamada de vez en cuando, para otros saber qué pasa en cada momento en la vida de sus amigos, hay quien piensa que la amistad es algo que se lleva dentro, yo por mi parte tengo mi propia filosofía de la amistad, pero esa es una historia que conteré en otro momento... quizá esta noche o quizá mañana o quizá nunca, jeje.

Saludos.

Oso said...

Escribiendo el post para mi blog me he dado cuenta del título del tuyo... El refrán es (en mi pueblo al menos): "A quien buen árbol se arrima... buen perro le orina".

¿Recuerdas el "juego" de añadir "entre las sábanas" y "entre las piernas"? A este le viene al pelo, jeje.

Rocío said...

Paso pa desearte una muy feliz Navidad Alberto :) Que disfrutes de estos días y que los puedas compartir con los tuyos...

Besitos desde el sur :)

Free counter and web stats