Monday, October 17, 2005

De viaje

Seguro que ahora ella estará sentada al lado del fuego llorando, con sus manos surcadas por arrugas secando un aguacero de lágrimas, preguntándose por qué he tenido que hacerlo. Pobre. No lo entiende y pasará mucho tiempo hasta que sea capaz de comprender los motivos que me han llevado hacer este viaje. A su lado posiblemente se encuentre él, papá, demasiado sobrio o tan lleno de alcohol como una botella de whisky, en cualquiera de los dos casos, será una piedra incapaz de mostrar un atisbo sentimental. Si está ebrio, como casi todos los días, tendrá sus sentidos tan embotados que no se percatará de mi ausencia, por el contrario, si esta vez no ha conseguido dinero para beber, estará posiblemente tumbado en una esquina, a oscuras, preguntándose el por qué no ha podido beber hoy.

Es de noche y somos unos 15, no conozco a nadie. En sus ojos veo miedo, hambre, sueño, sed, dolor y sobre todo esperanza e ilusión. Pobres. Ahora es cuando me doy cuenta que hemos sido engañados, sin embargo ellos aún siguen aferrados a un clavo ardiendo. Tengo sueño. Las olas del mar balancean la barcaza con un ritmo suave, de un lado a otro a igual que hace una madre con su bebé.

Hace ya horas que hemos partido y aún no hemos visto nada, solo agua y más agua, sólo hemos notado viento y frío, mucho frío, tanto que estamos todos juntos, formando un cuerpo de masa negra deforme de manos y piernas tiritando al mismo ritmo, que curioso, seguro que si nos colocan algún instrumento en las manos, seríamos como una orquesta perfectamente afinada. Somos los autores del réquiem que marca nuestras vidas, o mejor dicho, que armoniza nuestra muerte.

Me he dormido, no se cuanto tiempo, me despertaron unas sirenas, pero no de policía, todo lo contrario, son cantos de sirena melodiosos y preciosos, dulces y conmovedores, creo que soy el único que puede oírlas. ¿No escuchas a las sirenas? Ah, que canción más bonita, me dicen que tengo que ir con ellas, que tengo que dejar el bote y nadar muy fuerte para alcanzarlas y compartir con ellas el paraíso. Vuelvo a quedarme dormido.

La desesperación se ha adueñado de todos nosotros, algunas sombras dicen que teníamos que haber divisado costa hace unas dos horas, sin embargo, en el horizonte sólo sigue habiendo agua, mucho agua. Tengo la sensación de tener los pies mojados, creo que están congelados. Intento moverlos y no puedo, pero tampoco puedo gritar. Me duermo de nuevo.

Los gritos devuelven a la realidad. La barca se mueve fuertemente, todo el mundo está de pie, creo que nos hundimos, sin duda naufragamos, noto mucho frío desde la cintura para abajo. Algunos intentan sacar agua con las manos, otros directamente se han tirado al mar, está tan frío que dejan de patalear a los pocos minutos. Tengo mojada mi camisa, mis brazos quieren reaccionar desesperadamente para que nade, no hay fuerzas ya en mí, lo único que puedo hacer es mirar como lentamente, a lo lejos, la luna comienza a diluirse en mis ojos, me estoy ahogando, no puedo hacer nada, tengo todo el cuerpo congelado. Seguro que ahora ella estará sentada al lado del fuego llorando, con sus manos surcadas por arrugas secando un aguacero de lágrimas, preguntándose por qué he tenido que hacerlo. Pobre. No lo entiende y pasará mucho tiempo hasta que sea capaz de comprender los motivos que me han llevado hacer este viaje. Yo ahora ya lo sé.

2 comments:

David said...

Hace tiempo que escribí algo similar aunque en mi caso había una historia algo más allá del hundimiento. Me gusta la forma de contarla en primera persona. Me hace ponerme en la situación del protagonista, quizá por eso a mi me guste escribir en primera persona. Tengo en cabeza dos pero el tiempo no me lo permite quizá esta noche me sorprenda ;-).

David said...

Hace tiempo que escribí algo similar aunque en mi caso había una historia algo más allá del hundimiento. Me gusta la forma de contarla en primera persona. Me hace ponerme en la situación del protagonista, quizá por eso a mi me guste escribir en primera persona. Tengo en cabeza dos pero el tiempo no me lo permite quizá esta noche me sorprenda ;-).

Free counter and web stats