Sunday, May 27, 2007

Señor Anderson! Sorprendido de verme?

Comenzamos una nueva etapa en Mis post it literarios y otras cosas del montón. Así, a partir de hoy cada semana este pequeño espacio os ofrecerá una crítica personal sobre aquellos libros, películas y demás que más me han gustado o desilusionado. Esto no implica que el blog no siga teniendo comentarios míos como los de hasta hora, simplemente amplio la oferta. ¿Pero a alguien puede interesarle lo que yo piense sobre un libro, por ejemplo? Personalmente creo que no, por eso lo importante no estriba en lo que yo diga o escriba sino en lo que cada uno de vosotros cuente después. Espero por lo tanto, vuestros comentarios y sugerencias.

Y para empezar esta nueva andadura una película de culto: The Matrix. Si pinchan en el enlace obtendrán los datos técnicos de la misma en IMDb.

La película es casi perfecta (por aquello de si realmente existe la perfección prefiero guardarme el calificativo de perfecto), desde el punto de vista técnico y visual. El guión sin embargo no se encuentra a la altura al igual que las interpretaciones.
Personalmente creo que si bien la primera parte (The Matrix) es muy buena, tanto la segunda como la tercera (The Matrix Reloaded y The Matrix Revolutions) pecan de excesivo metraje, y una reducción en su duración favorecería el resultado final de la trilogía.
Independientemente de ese fallo, la película cuenta con uno de los argumentos si bien no más originales, si mejor versionados y adaptados el mundo actual. Al fin y al cabo la duda entre si la realidad que experimentamos es lo real o no es casi tan vieja como la filosofía, pero transformar a nuestro carcelero demoníaco en una máquina puede traernos a la cabeza situaciones graciosas. Quién no ha sufrido delante de un funcionario eso de que uno no es uno porque el ordenador no parece decidido a mostrar nuestros datos.
Ronda también en la famosa escena de las pastillas la idea muchas veces pensada de que la ignorancia es la felicidad y que muchas veces conocer la verdad es más doloroso que vivir ignorante de ella. La ciencia lleva muchos siglos teniendo ese problema: pensemos sino por ejemplo en el proyecto Manhattan.
Sin embargo, y continuando por este camino filosófico, el aspecto para mi más destacable de la película es su fuerte contenido posmodernista. Pensemos por ejemplo en la frase: “bienvenido al desierto de lo real”, que pertenece a Jean Baudrillard, un filósofo francés del siglo XX. Está sacada del libro "Simulacres et Simulation", que aparece al principio de la película. El postmodernismo como corriente de pensamiento al igual que los revolucionarios de Sion pretenden acabar con la realidad de fuera y transformarla, defendiendo que la Modernidad no ha funcionado. Tanto es así que el fuerte contenido religioso de la película es una muestra del resurgir actual del fervor religioso en todo el mundo; parece que cada vez la humanidad está dispuesta a confiar menos en la ciencia y más en los poderes divinos.

Y eso es todo, ahora os toca a vosotros. Animaos y participad. No es necesario leer todo mi comentario, como ya he dicho, lo importante está en lo que vosotros penséis. “Sigue al conejo blanco."

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