Wednesday, October 03, 2012

El niño y la estrella

A Ilya y su eterna y brillante sonrisa. Jamás perderás tu estrella.

Nueve de la mañana y el metro atestado, caras largas, miradas perdidas, bostezos, hombros caídos, empujones para entrar, empujones para salir, empujones porque otro ha empujado. Ni un buenos días, ni una sonrisa, ni rastro de unos ojos que brillen, ni un triste resquicio de alegría. Está claro, son las nueve de la mañana en un metro atestado.

Y de pronto, llega él. Un mocosete de no más de ocho años, rubio y tez clara, inmensos y penetrantes ojos azules y su mamá detrás, con la misma cara que todos los demás. Me entero que se llama Ilya porque su madre, que más tarde responderá al nombre de Alina, le reprende por no callarse. El mocoso está rebosante de energía, su carita irradia una alegría que, como si de una estrella se tratase, ilumina el oscuro ambiente de la cabina.

Le sonríe a un señor que, enfundado en su traje azul oscuro, camisa blanca y corbata roja, escucha música y se apoya de la barra central como si el mero hecho de mantenerse de pié, supusiese un esfuerzo titánico que agotara toda su vitalidad. Le dice hola con su manito, a una señora que aprovecha el tiempo del trayecto para cerrar los ojos y poder dormir un poco más. Le dice a su mama que no se preocupe, que está bien, que le gusta viajar en metro y que cuando salgan de ver a su amigo Pedro, quiere un pastel de chocolate y vainilla.

Algo llama su atención y me mira, clavando sus ojos azules en los míos y sin dejar de reír, me dice hola, le respondo con el mismo entusiasmo y sorprendido por mi reacción, comienza a regalar carcajadas a todo el vagón, tanto es así que está logrando que algunos de las presencias grises del mismo, comienzen a cambiar la expresión de su cara y esbocen una ligera risa. Le digo que me llamo Alberto y me responde que se llama Ilya, le digo que es un nombre muy bonito y todo seguro me contesta que lo sabe y vuelve a echarse a reír. Me pregunta que por qué pinto en el libro, que su profesora no le deja pintar en los suyos, yo le digo que no estoy pintando, sino dibujando una línea en las frases que más me gustan del libro. Me escucha ensemismado mientras su madre observa cauta y atenta nuestra conversación. "¿Y por qué?", dice nada más terminar yo, "pues porque así recuerdo mejor las palabras y cuando quiera volver a leerlas, sé donde están.".  "Mi profe no me deja pintar en los libros", me dice, "el otro día pinté un balón de futbol y un coche y me castigo, se lo dijo a mi mama, ¿verdad que sí mami?", dice con su vocecita. "Me gusta mucho pintar, hoy he pintado una estrella, porque mi mama se encontró una estrella en casa, ¿la quieres?", "bueno", le respondo, "si tú no la quieres y a tu mamá no le importa que me la regales, me gustará mucho tener esea estrella." Entonces mete su mano en el bolsillo delantero de su chaqueta roja y saca la estrella, que deja en mi mano mientras no deja de reírse. "Muchas gracias" y levanto la mano para que me choque los cinco, lo cual hace todo ilusionado.

El metro se detiene, Ilya y su madre han llegado a su parada, se despide de mí no sin antes contarme que tengo que cuidar de la estrella que me ha dado, pues se ha caido del cielo y está sola, buscando a su amigas, las demás estrellas. Le digo que no se preocupe, que a la noche, cuando el cielo esté lleno de otras estrellas como esa, la lanzaré muy fuerte para que vuelva a su casa. Y mientras su madre se las ve y desea para salir del vagón con la silla de ruedas donde él está sentado, se vuelve a reír.

Nos ponemos de nuevo en marcha, pero ahora en el vagón hay un vacío inmenso, como si de golpe alguien hubiese apagado la luz y todo quedara cubierto por la penumbra. Miro la estrella que me ha regalado, no puedo evitar sonreir. Y me sorprendo como un mocoso de ocho años y en silla de ruedas ha llenado de vitalidad y energía todo una cabina de metro. Él solito, a las nueve de la mañana.

 
by ToTe

Thursday, September 27, 2012

Tuesday, September 25, 2012

Tanto la busqué que la encontré

No había forma de encontrarla. La buscaba en todos lados que mi cabeza era capaz de imaginar, en trozos de papel que tenía anotados anteriormente, en documentos escritos en el ordenador, en internet, en una liberta. Pero no aparecía por ningún lado.

Revolví todo el salón buscándola, tenía que estar en algún lugar, así que miré en libros, abrí cajones, zarandeé revistas pensando que estaría oculta en alguna pequeña nota entre sus hojas, sin embargo el resultado era siempre el mismo, nada.

Decidido me senté delante de la pantalla del portátil y comencé a repasar como lo había hecho otras veces. Releyendo, recordando, volviendo a sentir lo que en su momento, aquellas cosas me habían transmitido y durante un instante, pareció que sí, que por fín encontraría lo buscaba. Mas me di cuenta que lo que estaba encontrando no era lo que deseaba, sino una completa sensación de melancolía.

Y justo cuando comenzaba a notar el amargo sabor de la derrota y pensaba que esta vez no iba a poder ser, la vi, sí, estaba delante de mis narices todo ese tiempo y no me había dado cuenta. Al fin tenía la entrada que buscaba para el blog.

Thursday, September 20, 2012

Para que algo empiece, algo tiene que acabarse.

Entró en la estación de metro y miró en la pantalla el tiempo que faltaba para que llegase el siguiente convoy, tres minutos, bien, pensó, a pesar de haber salido tarde del gimnasio solo se retrasaría unos dos o tres minutos nada más. Buscó la cartera y sacó el bono que introdujo en el hueco del torno para que éste le dejase pasar. Bajó las escaleras mecánicas con calma y pensó en lo que había sucedido hoy por la mañana. Aún después de casi doce horas no podía entender la reacción que había tenido ella. Recordaba la escena con total detalle.

Se había levantado como siempre al segundo pitido del despertador, procurando al salir de la cama, no despertarla. Se había calzado las zapatillas, bostezado y mientras se rascaba la cabeza, se dirigió al cuarto de baño para ducharse. Desnudo bajo la cálida agua que caía por todo su cuerpo, se permitió el regalo de no pensar en nada durante unos minutos, le encantaba esa sensación de irse despertando poco a poco bajo el suave tacto del agua cayendo por la cabeza, el cuello, los hombros y la espalda. Pero una mano sinuosa le interrumpió, ella se había despertado y había, por lo visto, decidido tomarse una ducha con él. Desde luego, si había algo que le gustaba más que esa forma de quitarse el sueño, era hacerlo con ella. Su mano recorrió lentamente sus senos y las suyas, con esos largos dedos finos y delicados, su torso. Acercó sus labios a las orejas de ella y con pequeño mordisco le dejó claro sus intenciones, no se marcharía de casa sin poner su granito de arena a la incipiente niebla de vapor que llenaba el cuarto de baño.

Sin embargo, ella retrocedió y salió de la ducha, cogiendo su albornoz blanco y con gestos muy lentos, levantó su cabeza mientras observaba con la mirada perdida el espejo, haciendo caso omiso del reflejo de la imagen que éste ofrecía. Buscó una toalla, se acercó por la espalda y bajando parte del albornoz hasta dejar al descubierto su hombro izquierdo, la besó mientras notaba el húmedo tacto de su piel sobre sus labios. Ella se dió la vuelta, le puso el dedo íncide en los mismos labios que antes la besaban y le dijo no con la cabeza. Entonces, salió del aseo hacia la habitación, se vistió y sacando una pequeña nota del bolsillo de su ajunstado pantalón, se la pasó. Le besó en la mejilla y se marchó.

Petrificado desdobló la hoja y leyó con atención lo que había escrito. No tenía mucho tiempo para reaccionar, pues llegaría tarde al trabajo, pero una profunda sensación de angustia, dolor y miedo apoderaron de él. Se acabó. Eran las únicas palabras que estaban escritas, se acabó.

Durante el resto del día no puedo evitar pensar en aquello una y otra vez, incluso en el gimnasio la imagen de ella, sus gestos, su olor, sus besos, su cuerpo le asaltaban sin cesar. Y ahora mismo, mientras recordaba lo sucedido y se disponía a esperar por el metro, no podia dejar de pensar en ello.

Pero algo extraño llamó su atención, a unos cuantos pasos de distancia suya, algo estaba tirado en el suelo. Se acercó y vió de lo que se trataba, que extraño pensó, nunca se había imaginado que encontraria una cosa así en el suelo de una estación de metro. Se agachó y la recogió.

Al momento, el convoy hizo su entrada deteniéndose delante suya, abrió sus puertas y él entró. Buscó un lugar donde sentarse. No había nadie más en el vagón asi que se sentó en el primer asiento libre que vió. No sabía el por qué, pero el encontrarse aquello le había calmado y por una vez pensaba más en lo que tenía entre manos que en lo sucedido por la mañana. ¿Quién podía haberla perdido? ¿Se le habría caido a alguien? ¿La habrían tirado? Le encantaba preguntarse por la historia que escondían los objetos que le rodeaban y aquel, desde luego, tenía toda la pinta de tener una realmente sugerente.

Mientras le daba vueltas a la cabeza, no se percató de que una mujer se sentó a su lado, sobresaltado por su presencia, la miró y le dedicó una sonrisa amable. No pudo evitar fijarse en ella. Tenía unos profundos ojos negros, oscuros y mágicos, sus labios eran de un rojo intenso y tremendamente carnales. Su perfilada cara estaba bañada por una larga cabellera negra y escondían parte de su cuello. Vestía un sugerente vestido violeta, con un generoso escote que debaja ver un peligroso acantilado entre sus dos turgentes y perfectos pechos. Y al final de ese vestido, aparecían unas piernas, la derecha cruzada sobre la rodilla de su zurda, que estaban invitando a recorrerlas con la mano hasta encontrar el final de aquella sensual y peligrosa senda.

Ella le miró atentamente, clavando esos dos e intensos pozos negros en los suyos, le sonrió y cogiendo con su cálida mano lo que él había encontrado en el suelo de la estación, le besó en los labios, le mordió el cuello con una extraña mezcla de sadismo y delicadeza que le hizo perder el norte. Subió jugetona hasta su oreja le susurró: "¿quieres contarme la historia de esta flor?".


                                                                           by ToTe  

Tuesday, September 18, 2012

Siete años no son nada...

Era un 17 de septiembre del año 2005, un sábado para más señas, en un pueblo con mar como canta el poeta Sabina, Coruña, que éste que ahora teclea comenzaba la locura de escribir este blog. No era el primero, pues pocos meses antes había empezado Reflexiones para perder el tiempo, con una temática más relacionada con mis estudios e inquietudes intelectuales. Sin embargo, con Post it quería compartir algo más, quería hacer partícipe a todos los que se acercaran a él, las pequeñas cosas que me hacían ser lo que era.

Todo empezó como un reto por alentar mi pasión por la escritura, por demostrarme que podía enfrentarme regularmente a una página en blanco virtual y tener algo que contar. Pero también, aunque lo desconociese en ese momento, por comunicar y compartir con los demás algo tan importante como YO mismo, sin máscaras, disfraces y engaños.

Durante estos fabulosos y fantásticos siete años he escrito relatos, poemas, compartido citas, reflexiones, música y una parte muy importante de mi vida. Y lo que es más valioso, he visto como no me he detenido, ni dejado vencer por las dificultades y los miedos. Este blog es un fiel reflejo de como la vida es un camino y que somos nosotros, los que decidimos cómo lo hacemos, corriendo o caminando, llorando o sonriendo, hablando o en silencio.

En el blog hay toda una vida, mi vida y como en toda ella, hay risas, lágrimas, amor, sexo, celos, ilusión, esperanza, miedo, dolor, lucha, sacrificio... en definitiva: ¡EMOCIONES Y SENTIMIENTOS! Y haber sido capaz de compartir todo eso forma parte de mi felicidad.

Compartir es un verbo maravilloso, porque incluye, no excluye, no crea un yo y un tú, o un nosotros y un ellos, todo lo contrario, permite hacer común algo increíble, que no es otra regalar y hacer partícipes algo realmente importante, ¡EXPERIENCIAS!

Gracias a todos los que están, a los que se han ido, a los que vuelven, a los que pegan también sus post it y a los que no, a los que disfrutan con lo que comparto y a los que prefieren otras cosas. El blog es lo que es en parte a todos vosotros.

Mi agradecimiento más sentido y espcial para mi familia que tienen gracias a este blog "a un dos seus mais preto". A mi amigo, maestro y compañero de blog David, por todo, que es tanto y tan bueno que con una entrada no sería suficiente  ^_^ 

Siete años no son nada..... asi que vamos a por otros siete llenos de EXPERIENCIAS!!!!

Thursday, September 13, 2012

Monday, September 10, 2012

Mis Maestros XXVII: Madrid

Paseando por mi querida ciudad, disfrutando de sus recodos, esquinas, calles, callejuelas y rincones, descubro uno de los muchos tesoros que esconde...

"Todo pasa: una sola cosa te será contada, y es tu obra bien hecha. Noble es el que se exige y hombre tan solo quien cada dia renueva su entusiasmo..."

Eugenio d´Ors, escritor y filósofo español.

                                     by ToTe  

Tuesday, September 04, 2012

Mis Maestros XXVI: Dalai Lama

"Solo existe dos días en el año en que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y otro mañana. Por lo tanto, hoy es el día ideal para amar, crecer, hacer y principalmente VIVIR"
Dalai Lama, religioso budista tibetano.

Saturday, September 01, 2012

Blue Moon

Fue clara como el agua, te lo dijo mirando directamente tus ojos, su espalda inclinada hacia adelante para que pudieses escucharla mejor. "Jamás podrás llevarme a tu cama, chico listo". Llevabas tres meses detrás de ella, aprovechando todas las oportunidades que se te presentaban para decirle algo, te bastaba cualquier excusa para acercarte y intentar establecer una conversación. Sin embargo, ella se mostraba siempre distante, no brusca, pues nunca se mostró o dió signos de enfado o agobio, pero si denotaba su comportamiento una actitud cauta y a la defensiva. Aunque sentías que jugaba perfectamente al juego de seducción que le planteabas era, desde luego, la vez que más te estaba costando conseguir un pequeño gesto que compensase tanto esfuerzo.

No te diste por vencido, no por el mero hecho de que tu tradicional cabeconería te llevase a ello, sino porque la dificultad y el reto que ella estaba suponiendo, añadían un plus que te motivaba aún más. Estaba siendo esa cuesta empinada que por mucho que corres, parece no terminar nunca, pero que disfrutas a cada doloroso paso. Ibas a llegar a esa meta, lo conseguirías, lo sabías y punto.

Así que cuando escuchaste de sus rojos labios esas palabras, "jamás podrás llevarme a tu cama, chico listo...", pensaste en mil y una respuestas ingeniosas para replicarle, "soy un poco exhibicionista, me gusta que nos miren las estrellas...."  o, "no necesito una cama para lograr que sueñes con haber llegado al séptimo cielo...". Pero algo en ti te detuvo, era ese sexto sentido que te advertía cuando debías estarte callado, pues la balanza comenzaba a inclinarse de tu lado. Y sucedió, porque ella no terminó ahí su frase, y las palabras que escucharon tus oídos te parecieron música celestial, "jamás podrás llevarme a tu cama, chico listo, eso solo ocurrirá si algún mes tiene dos lunas llenas...".

Una sonrisa apareció en tu cara y un brillo iluminó tus ojos. Te acercaste despacio y con suavidad la agarraste de su peligrosa cintura, tu cara se aproximó a su oreja y le susurraste, "chica lista, toda la noche de hoy tenemos para nosotros dos, una magnífica luna azul, si mi preciosa chica lista..." y mientras ella apoyaba su cabeza en tu hombro, comenzaste a cantarle, "Blue moon, you saw me standing alone..."

Monday, August 27, 2012

Los dados con los juegas tu vida

¿Alguna vez te has preguntado por qué unas pocas personas parecen que tienen más suerte?, como si jugasen con algún tipo de ventaja en el tablero de la vida. Pues lo hacen, pero no se trata de ningún vil truco malévolo (si exceptuamos a los delincuentes), lo único que tienen es que juegan con un dado de seis caras, mientras que otros lo hacen únicamente con uno roto.

El dado que permite el éxito en la vida, como todo dado de seis caras, no deja de ser un cubo que se forma a partir de la unión de dos cuadrados. El primero de ellos es el cuadrado de lo intrapersonal, es decir, aquello que atañe a nuestro interior, a la relación que nosotros mantenemos con nosotros mismos. El segundo cuadrado es lo interpersonal, o todo lo que tiene que ver con cómo nos relacionamos con los demás.

La mayoría de nosotros jugamos con dados estropeados, bien porque solo tienen un cuadrado de los dos o, porque hacemos un mix extraño de cualidades de uno u otro cuadrado. Sin embargo, para lograr avanzar las casillas de este juego vital con una sonrisa en la cara, es necesario tener ambas partes en perfecto estado.

Muchos conocemos casos de personas que tienen un gran éxito en su relación con los demás, sin embargo, son personas autodestructivas consigo mismas. Y también sabemos de personas que tienen una fortaleza interior asombrosa, pero en sus relaciones sociales son un auténtico desastre. Pero ambos casos, comparten una situación en común, la infelicidad. Es cierto que pueden darse casos de personas que pueden tener un cuadrado solo bien potenciado y ser felices, como por ejemplo un ermitaño. Sin embargo, resulta difícil encontrar una persona que sea feliz solo con el cuadrado interpersonal, ello es así porque las victorias públicas vienen precedidas de las victorias privadas, como bien indica el Dr. Stephen R. Covey en su libro Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva.

Este artículo toma la idea expuesta por el profesor Covey en el mencionado libro sobre las victorias privadas y públicas, pero se centra no en los hábitos, sino en las cualidades que toda persona debe dominar primero antes de adquirir dichos hábitos. Cualidades que tienen una parte personal y otra parte social, ambas las cuales deben ser totalmente interiorizadas y fomentadas para poder emprender posteriormente, el aprendizaje de los siete hábitos expuestos en la obra del fallecido Sr. Covey.

Estas cualidades son la honestidad, la fidelidad, la fuerza de voluntad y la afectividad que como ya hemos expuesto, tienen un lado intrapersonal y otro lado interpersonal, que juntos forman un cubo gracias a las aristas que yo llamo "diversión-resiliencia".

La honestidad, según la Wikipedia, es "una cualidad humana que consiste en comprometerse y expresarse con coherencia y autenticidad (decir la verdad), de acuerdo con los valores de verdad y justicia. Se trata de vivir de acuerdo a como se piensa y se siente." De forma sencilla podemos decir que se trata de no mentirse a un mismo ni mentir a los demás, de establecer una coherencia entre nuestros pensamientos y nuestros actos. Trabajar la honestidad implica conocer lo que nos motiva, nos mueve, nos impulsa a comportarnos como lo hacemos y ver si esa acción, es coincidente con lo que realmente sentimos que debemos hacer. La victoria privada de no engañarse a uno mismo es vital para no acabar engañando a los demás.

La fidelidad es la cualidad humana para dar cumplimiento a las promesas. Si uno se ha comprometido debe ser consecuente y llevar a cabo lo pactado. Una mejor forma de entender esa cualidad es recurrir al término lealtad, pero debemos dejar claro que la lealtad es un valor y no una cualidad, para ser fiel uno debe ser leal. La victoria privada necesita que uno debe ser fiel a si mismo, lo que podría llamarse compromiso propio o "compropiomiso". La victoria pública es llevar a cabo los compromisos adquiridos con los demás.

La voluntad es "la cualidad de los seres humanos [...]  que les mueve a hacer cosas de manera intencionada. Es la facultad que permite al ser humano gobernar sus actos, decidir con libertad y optar por un tipo de conducta determinado. La voluntad es el poder de elección con ayuda de la conciencia." Sin fuerza de voluntad, nos quedamos quietos y no somos capaces de avanzar hacia ningún lado.

La afectividad es la cualidad con la cual es ser humano experimenta los cambios que se producen en su yo y su entorno. Se manifiesta a través de las emociones y los sentimientos. Todos nos generamos y generamos esos estados emocionales y sentimentales, reconocerlos y saber tratarlos es fundamental para lograr tanto la victoria privada como la pública. Debemos se capaces de identificar aquellas emociones y sentimientos que nos hacen bien o mal para bien potenciarlos o bien, minimizarlos. De igual modo, tenemos que conocer que estados emocionales y sentimentales provocamos y provocan en nosotros las demás personas para actuar de la misma forma.

Estas cuatro cualidades se unen a través de aristas, denominadas "diversión-resiliencia", pues para lograr el dado que garantice nuestro éxito, necesitamos saber que ambos cuadrados necesitan que los vivamos con diversión, es decir, disfrutando el camino. Pero también sabiendo aguantar y sobreponerse a los golpes del destino, es decir, siendo capaces de aceptar los estados de dolor y sufrimiento y saber sobreponerse a ellos.

Ya tienes tu dado para jugar, ahora solo te queda tirar...

Sunday, August 26, 2012

Yo quiero ir a la luna

Lucha por hacer tus sueños realidad, lucha contra aquellos que quieren que despiertes. 

- ¡Estoy harto!, ¿sabes?, ¡me tienes harto! Tienes que entender que no puedes ir por ahí dicendo esas cosas.
- Pero papá...
- ¡Ni pero ni pera hijo!, por favor, comprende que una cosa es cuando juegas con tus amigos en el parque, pero otra muy diferente cuando la señorita te pregunta en clases qué quieres ser de mayor, no puedes contestar eso y mucho menos, enfadarte luego si tus compañeros se ríen de ti.
- Me da igual que mis compañeros ser rían de mí papá.
- Pero tienes preocupada a tu madre cariño, es la tercera vez que tiene que ir a recojerte al despacho del director, ¿qué te pasa cielo?
- Nada, te lo juro papá, no me pasa nada, simplemente que ellos no me entienden, no quieren entenderme.
- A mi también me cuesta mucho entenderte, no puedo comprender esa manía que te ha entrado de querer pisar la luna.
- ¡Pero lo haré papi, pisaré la luna y tocaré las estrellas! ¡Lo haré!
- ¿Y se puede saber cómo lo harás?
- Volando en un avión muy grande, con alas muy grandes y que tiene unas ruedas especiales para aterrizar en la luna, ¡he hecho  hasta un dibujo!, ¿quieres verlo?
- Ahora no cariño, ahora lo que intento hacerte entender es que no puedes ir a la luna.
- ¡Claro que puedo...!
- ¡No!, ¡maldita sea hijo!,¡ no puedes! La luna está muy lejos y además no tiene aire, te morirás al no poder respirar.
- ¡Pues llevaré aire conmigo! Y el avión será muy rápido, tanto que si salgo por la mañana seguro que puedo estar de vuelta para la cena y así mami no se enfadará...
- ¿Y se puede saber cómo llevarás el aire contigo?
- Pues... pues... llenaré millones de globos y los iré vaciando a medida que me hagan falta. Y también llevaré agua y un sandwich y bueno, quizás algún regalo por si hay extraterrestes, mami siempre me dice que cuando vas a una casa que no es la tuya, siempre tienes que llevar algo, pero, ¿qué podré regalarles a los extraterrestes papi?
- ¡Ay, hijo mío, eres imposible! Eres igual de terco que tu abuelo, que en su día se empeñó en que montaría en un carruaje sin caballos y acabó conduciendo uno de los primeros coches.
- Sabes papi, creo que debería ir a una escuela donde me enseñen a pilotar aviones, sino no podré luego ser el piloto que vaya a la luna.
- Mañana lo hablamos Niel, ahora duérmete cielo. A veces pienso que con la pasión que tienes, acabarás por pisar la maldita luna.
- ¡Claro que la pisaré papi!

En memoria de Neil Armstrong (1930-2012), primer ser humano en pisar la luna.

"Este es un pequeño paso para el hombre pero un gran saldo para la humanidad"

Friday, August 24, 2012

¿Juegas?

Las reglas son muy fáciles, tienes hasta las doce de la noche de mañana para regalar una sonrisa y un gracias a esas personas que, por uno u otro motivo, te hacen ser GRANDE, asi que ya sabes, házselo saber, diles con una buena sonrisa....
 ¡¡¡GRACIAS!!!

Luego si quieres, puedes contarme cómo te ha ido....

Tuesday, August 21, 2012

Mis Maestros XXV: Mark Twain

"Aléjate de la gente que trata de empequeñecer tus ambiciones. La gente pequeña siempre hace eso, pero la gente realmente grande, te hace sentir que tú también puedes ser grande." 

Mark Twain, escritor.

Monday, August 20, 2012

La montaña de mi deseo

Ahí está, frente a mí todo ese impresionante paisaje hipnótico y sugerente que hace saltar los resortes de mis sentidos. Deseo perderme por esas finas y resbaladizas laderas, dejarme embriagar por el olor húmedo y misterioso que todo lo llena, saltar desde su misteriorso inicio y entrar en lo más profundo y cálido de su interior.

Ansío que las yemas de mis dedos surquen los contornos prohibidos de su mágica figura, sentir en ellos su calor, su extraña humedad, lo curioso de su carnal forma. Que todos mis sentidos juegen a una para no dejar un solo rincón sin barrer. Que mi boca,  mis labios, mi lengua puedan probar el oculto y amargo sabor salado, esencia misma de un fruto único e inolvidable.

No dejar de hacerlo hasta conseguir arrancar de su misma alma el eco de un gémido sensual, lejano pero intenso. No parar hasta lograr que el propio aire se llene de susurros y gritos, de rítmicos movimientos frenéticos llenos de un compás extraño pero a la vez conocido. No descansar hasta que el tiempo mismo se detenga y por un minuto, sólo por un minuto, sentir aquello que las emociones no pueden describir, sentir todo y nada hasta un final, inicio de un torrente que me invade, me lleva y me aprisiona en el deseo de un eterno retorno que ansía de nuevo volver a la cima de la montaña. Regresar al inicio en el que perderme una vez más.



Sunday, August 19, 2012

Mis Maestros XXIV: Lawrence de Arabia

Potter: [trying to copy Lawrence's snuffing a match with his fingers] Oooh! It damn well hurts.

Lawrence: Certainly it hurts.

Potter: Well, what's the trick, then?

Lawrence: The trick, William Potter, is not minding that it hurts.


Traducción

Potter: [intentando copiar a Lawrence apagando una cerilla con sus dedos] ¡Ey! ¡Maldita sea, duele!

Lawrence: Claro que duele.

Potter: Bien, entonces, ¿cuál es el truco?

Lawrence: El truco, William Potter, es que no te importe que duela.

Friday, August 17, 2012

Las peligrosas laderas de tu cuerpo

Diez kilómetros en cuarenta y tres minutos, eso sale a cuatro con tres minutos el kilómetro, cuenta fácil para mi cabeza, un ritmo fuerte sin duda, sin embargo tengo buenas sensaciones y encima, el pulsómetro las acompaña, da gusto correr cuando cuerpo, mente y esa máquina sin sentimientos van al mismo paso. Ahora solo pienso en disfrutar, ya llegará el momento de tirar de pasión y fuerza, de sufrir y luchar contra un cerebro que se niega a continuar corriendo, no se puede evitar, sé, mejor dicho, conozco en carne propia esa frontera que son los 36, si, el muro de los 36 no se corre con los pies, sino con el corazón.

La llevo delante desde hace unos seis kilómetros y no puedo dejar de mirarla. ¡Qué pensarán de mí si en una maratón dijese que una corredora me está motivando más de la cuenta! ¡Pero es que tiene una forma de correr que me vuelve loco! Esa cadencia sinuosa, sensual y excitante al balancear su cadera, como le acompañan al ritmo sus finas piernas, como se mueven hacia delante y hacia atrás esos morenos brazos y esa coleta, en la que lleva recogida su larga melena, que de un lado hacia otro parecen el metrónomo que dicta el paso a toda la bella sinfonía de su carrea. Lo único que sé de ella es su número y nombre, impresos en el dorsál de su espalda, Marta y 127. No dejes de correr Marta, por favor, si existe belleza en ésto, tú eres la responsable.

¿Será guapa? ¿Llevará gafas o podré ver sus ojos? ¿Tendrá un buen par de tetas? Desde luego tiene un buen culo, ¡ojalá todo esté al mismo nivel! Debería estár más centrado en mi carrera, pero estoy atrapado por tí, ya no corro para llegar a la meta, lo hago para no perderte de vista, para no dejar de ver ese cuerpo en movimiento. ¿Y si apuro el paso y me pongo a su lado? Vaya tontería estoy pensando, como si por ponerme a su vera fuese a mirarme y comenzar una conversación que acabase en donde estoy deseando que acabe, mi casa. ¡Sería la ostia! ¡Cuántos han ligado en una maratón mientras corren! Porque vale que en una boda y con el novio delante tiene merito pero, ¡en plena carrera! Soy un enfermo, pero es que está increíblemente buena.

No vendrá a mi casa, correcto, pero por lo menos sabré cómo es su cara y podré ver si tiene una buena delantera, decidido, Marta, el perro va a atrapar al conejo, y espero que en más de un sentido.

¡Vaya, lo que me hacía falta, es jodidamente guapa! No lleva gafas y a pesar de que no puedo ver bien sus ojos, creo que son negros. Desde luego es una niña morenita de toma pan y moja, Marta Marta, no sabes como estás poniendo a este corredor. No me importaría dejar un rato el camino y dedicarte el tiempo y la energía que te mereces.... ¿me ha mirado?, ¡si, si!, ¡me ha mirado! Puto corazón, llevas 25 kilómetros y justo ahora saltas, dios, si parece que estoy subiendo una montaña, hasta ella debe oír los latidos... ¡Sonrié! ¡Me está sonriendo! ¡Ésto es demasiado, flipa!

Marta, estás provocando al hombre equivocado, porque no entiendo por qué de golpe has bajado tu fantástico ritmo, te has ido hacia la derecha del trayecto y no paras de mirarme. Debemos estar por el kilómetro treinta porque seguimos por Casa de Campo. ¡Ay niña, si sigues así te haría pedirme tiempo detrás de un matorral! ¡Se ha parado! ¿Estará bien?, espera, ¿me ha guiñado un ojo?

Esto lo cuento y no lo creen. Vale que no soy de ir contando mis batallitas, pero ésta la digo y me llaman puto loco. ¡A ver quién se va a creer que me estoy tirando a una corredora detrás de un matorral en plena Casa de Campo, mientras supuestamente hacemos la maratón! Pero desde luego lo que tengo delante de mi naríz son unos labios rojos y carnosos, un olor único mezclado con sudor y no veas como me estoy poniendo. Martita, quizás no acabaremos la maratón, pero te juro que vas a llegar a tu meta más de una vez en esta carrera, porque mira que he corrido por jodidos senderos de montaña, pero nada como las peligrosas laderas de tu cuerpo...

Thursday, August 16, 2012

Perlas Barridas VI

Es un honor para este humilde blog contar con una nueva entrada de las siempre sabias perlas barridas.

"Hay que hacerlo desde el humor para luego hacerle el amor"

profesional del humor y maestro del amor

Tuesday, August 14, 2012

La semilla de tu potencial

La semilla de tu potencial solo puede crecer si la plantas en el frondoso campo de tu cuerpo, la abonas con la invencible fuerza de tu mente, la riegas con el agua del sudor de tu constancia y la pones a la luz del brillo intenso de tu corazón.


La tienes en tu mano.... ¿estás dispuesto a plantarla?


Friday, August 10, 2012

El camino

Mi camino no es fácil ni difícil, es el sendero que debo recorrer. Quizás a algunos les parezca feo y a otros bonito, pero yo soy capaz de encontrar la belleza que esconde y apartar rápidamente la fealdad que oculta. Tiene piedras que duelen cuando se clavan y verdes campos para descansar, tragos amargos de sed y gotas de fresca agua para brindar.

El camino que recorro se extiende entre brillantes días de luz y oscuras noches de soledad, te recibe con calurosas jornadas de sol apabullante y ligeras brisas enviadas por la luna y las estrellas, de compañía cuando se cruza con los demás y sabia soledad cuando escuchas el eco de tus pasos al andar.

El camino me ignora y yo disfruto de él, pues solo se trata de andar, ya que podía haber sido éste u otro en su lugar. Cuando yo pase por su piel, otros antes habrán pasado ya y muchos más lo harán, pero en mi deja su huella y yo dejo en él mi historia, que como todas las historias, serán los demás los que consideren que se debe narrar.

El camino no siente, no rie, no llora, no ama, no duda, ni piensa, ni come, ni se cansa, ni duerme, pero me permite que yo pueda sentir. Mi camino no conoce ni la salida ni la meta, pero sin él no puedo empezar ni terminar. Sin él yo podría existir, pero no podría vivir. Son los éxitos alcanzo y los fracasos que aprendo, las grandes zancadas que corro y los pequeños pasos que doy.

Mi camino es mi potencial, pues lo único que me pide es que no deje de caminar. El camino lo es todo y no es nada...


Tuesday, August 07, 2012

La importancia de conjugar

¿En qué tiempo conjugas tu vida?

Los modos irrealis señalan acciones o eventos irreales o abstractos, tales como la necesidad, la posibilidad, el deseo o anhelo, el miedo, o una parte del razonamiento contra-factual.

"Si lo supiera.......
"Si lo viera
"Si pudiera hacerlo
"Si tuviera...
"Si no fuera por...
" VIVIRÍA si...


estás conjugando tu vida en CONDICIONAL! 


Los modos realis hace referencia a una categoría de modos gramaticales que señalan eventos o acciones reales.

"Yo corro....
"Yo hago...
"Yo rio...
"Yo amo...
"Yo lucho
"Yo VIVO.... 

estás conjugando tu vida en PRESENTE! 

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